Crónicas del mundo
Córdoba multifacética: Villa Carlos Paz y Alta Gracia
Por Silvia Franchi.
Córdoba es una de las provincias más visitadas de Argentina y tiene mucho para ofrecer en sus innumerables destinos, su Capital la ciudad de Córdoba, otras urbes grandes como Villa Carlos Paz, Villa General Belgrano, Alta Gracia, La Falda, Mina Clavero y muchos otros pueblos más pequeños, de manera que se puede elegir como destino tanto para relajarse como para entretenerse.
El paisaje de sierras, ríos, lagos, diques, arroyos, balnearios, etc. invita a que se visite Córdoba más de una vez durante todo el año y en todas las estaciones con sus distintos matices. También se llevan a cabo numerosos espectáculos musicales y teatrales, así como festivales de folklore importantes como los de Cosquín y Villa María, de donde surgieron cantantes relevantes.
En temporada tanto de verano como de invierno, Villa Carlos Paz tiene muchos teatros con espectáculos populares y entretenidos, ferias de artesanos, festivales de destrezas gauchas, etc. Córdoba Capital también cuenta con una nutrida cartelera teatral, auditorios para gran capacidad de público y polos museales.
Villa Carlos Paz
Es uno de los destinos más visitados desde hace décadas, por su paisaje, balnearios, oferta gastronómica, espectáculos, centros comerciales y diversión nocturna, para todas las edades.
El lago San Roque es el paseo más emblemático de Carlos Paz, y tiene un recorrido tanto peatonal como vehicular, sobre las márgenes del embalse convertido en lago, rodeado de sierras y un hermoso parque natural para la recreación de niños y adultos, que la convierten en un excelente destino para las familias.

El lago se puede navegar en embarcaciones pequeñas y medianas, para disfrutar del paisaje y del sol.

Recorriendo las calles céntricas nos encontramos con el tradicional Reloj Cu Cú, otro de los emblemas turísticos que fue construido por un grupo de ingenieros alemanes que vivieron en la ciudad y fue inaugurado el 25 de mayo de 1958; en aquel momento fue uno de los relojes más grandes del mundo.

El cerro de la Cruz es el pico más alto de Villa Carlos Paz y posee una altura de 1000 metros. Por su fácil acceso, se convirtió en un atractivo que no se puede dejar de visitar, hasta llegar a la cima en donde se encuentra la cruz, que fue construida con materiales llevados a lomo de burro. Se inauguró en 1934 y tiene 15 metros de altura.

El Puente Uruguay es una galería turística que posee una pasarela aérea sobre las aguas del río San Antonio en la desembocadura del lago. De noche hay un show de luz y sonido, y posee una pintoresca galería con exposiciones de artes plásticas.

El Dique San Roque fue inaugurado en 1891 y en aquella época fue el mayor del mundo, conformando una importante obra de ingeniería, junto con el embudo del Dique. El embudo es un aliviador de la corriente de agua, que eyecta agua hacia el río Suquía; tiene 33 metros de altura y posee un plato con una superficie de 20 metros.

Otro puente muy pintoresco es el del Centenario, que conecta las márgenes principales de la costanera céntrica en ambos lados, desde donde se pueden tener bellas vistas panorámicas.

Perdiéndonos por las calles céntricas nos encontramos con varias iglesias; hay una capilla pequeña, la de San Cayetano y Santa Rita que tiene obras de arte realizadas por artistas locales que inspiran fe y calidez.


Hay una obra de la Última Cena realizada en relieve de porcelana muy lograda por un artista local que realizó un excelente trabajo, considerando que se hizo con pocos recursos.

Y una obra composé de Santa Rita, envuelta en la bandera argentina.

Otra curiosidad del recorrido por las calles céntricas de Villa Carlos Paz es la confitería El Nazareno, que tiene sucursales en toda la provincia de Córdoba con productos de gran calidad, imperdibles para el desayuno o la merienda, así como alfajores de distintos sabores inolvidables, una tentación que invita a volver. Una de las sucursales está emplazada en un edificio elegante y de excelente arquitectura, con un estilo casi medieval, excelentes aberturas de madera y vidrieras de vitreaux, una obra sorprendente.


Los detalles decorativos están sumamente cuidados, tanto en el interior como en el patio exterior. Se asemeja a un pequeño centro europeo.

Villa Carlos Paz ofrece mucho más y se podrá descubrir en la próximas visita, que seguramente no será la última.
Nos vamos a otra localidad, la bella Alta Gracia.
Alta Gracia, una ciudad con historia
La ciudad se encuentra a tan solo 38 kilómetros de Córdoba Capital. Es tierra de jesuitas quienes promovieron un gran desarrollo en esta región, con emprendimientos, estancias y una hermosa iglesia, combinando evangelización y producción.

En Alta Gracia se encuentra una de las cinco Estancias Jesuíticas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además de la Iglesia, el predio comprende la residencia donde funciona el Museo Nacional Estancia Jesuítica y la Casa del Virrey Liniers. El Museo está abierto de martes a sábado de 9 a 13 y 15 a 19 hs.

Hay un portón colonial del Siglo XVII que permitía el ingreso al establecimiento que tenía producción agrícola, ganadera e industrial y que tuvo como objetivo el sostén del Colegio Máximo, que luego se convirtiera en la primera universidad del territorio argentino, siendo uno de los centros rurales más prósperos de la época.
En 1767 el rey Carlos III de España puso fin al trabajo de los jesuitas en América, por considerar inadmisible el trabajo de evangelización que hicieron con los nativos, permitiendo su desnudez y por considerarlos no humanos. Obviamente todo lo que se había logrado quedó en manos de la administración del rey. La expulsión de los Jesuitas estuvo impulsada por grandes intereses políticos y económicos.


Al lado se encuentra la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, un bello templo de estilo barroco, realizado con gracia y gran calidad artística, que se conserva en perfecto estado y es de visita obligada.

Su interior es una obra artística sorprendente. El altar está realizado con delicadeza, se venera a la Virgen de la Merced con una hermosa imagen, rodeada por columnas salomónicas en dorado y decoración religiosa con incrustaciones en colores. También hay pinturas con temática religiosa católica.

El símbolo de Alta Gracia es El Tajamar, un ícono histórico de Alta Gracia. Se trata del dique artificial más antiguo de Córdoba, creado en 1659 por los jesuitas y una obra de ingeniería de vanguardia. Su construcción tuvo como objetivo facilitar el riego de las huertas en la zona, el funcionami8ento de dos molinos hidráulico-harineros y el batán.

Es un lugar de esparcimiento y de encuentro familiar, así como un espacio para realizar caminatas, gozando de una excelente vista. El Embalse cuenta con 80 metros de largo. El lugar se completa con la torre del Reloj Público, que fue inaugurado en 1930 para la celebración de los 350 años de la ciudad.


Alta Gracia tiene un Museo Histórico Arqueológico muy interesante, que muestra piezas de gran antigüedad realizadas por los habitantes originales de la región, que se la conocía como Paravachasca, que significa en quechua “lugar de vegetación enmarañada”. Aquellos habitantes eran los Runa, que vivían de la caza y de la pesca, llamados Comechingones por los españoles de manera despectiva.

Se muestran trabajos de alfarería, obras en madera y tejidos artesanales realizados con lanas de vicuña y oveja.

Hay otro museo que atrae mucho público, es el de una figura mítica argentina, el Che Guevara. La Familia Guevara vivía en Buenos Aires, pero debido a que Ernesto (el futuro “Che”) padecía de asma, les recomendaron que se mudaran a las sierras cordobesas por el aire puro. La familia alquiló varias casas durante su estadía en Alta Gracia, entre ellas la residencia Villa Nydia, una casona amplia de estilo inglés, en las que Ernesto vivió parte de su infancia y adolescencia, junto a su familia.
Pasaron cincuenta años y el chalet fue declarado bien patrimonial por la Municipalidad de Alta Gracia, convirtiéndose en el Museo Casa del Che Guevara en 2001.

En la entrada hay una escultura con Ernesto niño, tomando aire puro y observando el mundo.
En el interior de la casa se muestran los distintos ambientes, los dormitorios, la sala, la cocina, un antiguo baño, para el matrimonio y sus cuatro hijos. Se recorre la vida del Che a través de objetos como su legendaria moto, aquella con la que emprendió un primer viaje de búsqueda de soluciones a los problemas de salud de poblaciones alejadas y pobres.

El dormitorio se muestra austero, con una cama y un escritorio, hay una foto familiar colgada. Se dice que el matrimonio era mal avenido y que tenían discusiones frecuentes que terminaron con su separación.

Se exhiben numerosas fotos testimoniales de la participación del Che Guevara en la Revolución Cubana, en donde se puede apreciar su espíritu social y aventurero. Se trata de una personalidad controvertida, porque tenía una ideología tendiente al bienestar social, a la vez que realizó numerosas ejecuciones de opositores.
En Cuba se lo bautizó como “Che” por el uso popular que se le da a esta palabra en Argentina y que proviene de un vocablo indígena. Es un argentinismo que distingue a sus habitantes en cualquier lugar de habla hispana.

Hay una moto cargada con equipaje de fajina para misiones militares, cuando realizaba viajes al interior de Cuba para seguir instaurando la Revolución Comunista Cubana, que luego quiso extender a Angola y Bolivia, donde fue finalmente ejecutado sin defensa alguna. Fidel Castro no lo acompañó en estas misiones fuera de Cuba, quizá mostrando la ambigüedad que sentía hacia la figura del Che, con quien tenía diferencias.

Vale la pena visitar este espacio histórico único, ya que en Argentina hay poco material acerca de la vida personal del Che Guevara, aunque abunda bibliografía acerca del tema desde el punto de vista político e ideológico.

Nos despedimos de Alta Gracia, una ciudad pequeña pero pujante, con bellas zonas residenciales en un entorno natural y con buen clima.