Editorial

La ansiedad anticipatoria: abrir el paraguas antes de que llueva

La ansiedad anticipatoria: abrir el paraguas antes de que llueva
Leonel Sánchez Alpino
26 Ene, 2025

Dra. Silvia Franchi

¿Qué es la ansiedad anticipatoria?

La ansiedad anticipatoria representa una de las aristas del miedo  que se caracteriza por tener patrones evitativos y preocupaciones exageradas, como por ejemplo el miedo a volar antes de llegar al aeropuerto o el temor a las críticas de un jefe. Las personas primero reconocen que tienen miedo,  por ejemplo a volar; esa ansiedad tiene otra arista, por lo que se ponen tan ansiosos que pueden llegar a tener un ataque de pánico y otros padecimientos relacionados con el próximo vuelo (“la próxima vez me va a pasar”). Luego se  instala la tercera arista del miedo, que es tratar de evitar a toda costa volver a viajar y dejan de hacerlo por el estrés negativo que les provoca y la gran ansiedad.

MIEDO ----------- PÁNICO ----------- EVITACIÓN

Es importante recalcar que el miedo y las preocupaciones siempre apuntan a situaciones futuras, en las que la persona se ve limitada o incapacitada para lograr sus metas satisfactoriamente, como anticipar una situación difícil, temor a que le pase algo a un ser querido o enfrentar situaciones que se imaginan más complicadas de lo que realmente son. Toda esa angustia se vive como real y presente; el cuerpo reacciona ante falsas alarmas que inducen a la inquietud, a comer o beber compulsivamente, hasta sentir dificultad para conciliar el sueño o despertarse más temprano de lo habitual y otros síntomas. Aunque finalmente los resultados sean positivos, aparece  la dificultad para asimilarlos como buenas experiencias, es decir que fallan los filtros para neutralizar la ansiedad. Las experiencias positivas aparecen borrosas y hasta se olvidan.

Gran cantidad de estudiantes sufren de ansiedad anticipatoria ante los exámenes, temen desaprobar o quedarse paralizados y llegan a no presentarse por temor a fracasar. Algunos experimentan lagunas mentales y creen que no van a recordar los conocimientos adquiridos, que seguramente van a aflorar cuando se calmen. Pero no creen que puedan recordar lo que leyeron y estudiaron.

Muchos artistas, actores, cantantes, conferenciantes sufren antes de subir al escenario, como le ocurría al cantante Leo Dan que experimentaba ansiedad anticipatoria antes de ofrecer un espectáculo y sentía miedo a no poder desenvolverse adecuadamente, al igual que la pianista Martha Argerich que ha cancelado innumerables conciertos por la misma razón.

La ansiedad anticipatoria en los niños

Los niños no están exentos de sufrir ansiedad anticipatoria, ya sea ante fenómenos meteorológicos o climáticos, malestar en la escuela por su desempeño, o miedo a ser rechazados o molestados por otros niños en la escuela, como es el caso del “bullying”, una modalidad dañina que ocurre frecuentemente y que es necesario detener a tiempo, porque deja secuelas imborrables aunque no incapacitantes. El malestar también puede sentirse en el hogar cuando ocurren episodios violentos, discusiones entre los padres y amenazas severas por parte de los padres o hermanos.

En este caso, es importante que los padres puedan comprender la situación emocional que está atravesando el/la niño/a. En primer lugar es imprescindible detectar el problema, generar un puente de comunicación, concurrir a la escuela para conversar del tema con docentes o autoridades y hacer una exhaustiva revisión de la situación. Una terapia familiar puede ser apropiada si la situación persiste, ya que los niños a veces sienten vergüenza y no expresan lo que les pasa, argumentando que no quieren ir al colegio. Ha habido casos de abuso en el colegio de los cuales nadie tenía conocimiento, particularmente con alumnos de mayor edad que abusan en los recreos o en el baño.

Los menores suelen expresarse a través de los dibujos o de la escritura y un adulto sagaz o un experto profesional pueden encontrar los antecedentes de la ansiedad en edades tempranas. A veces dibujan nubes, objetos voladores, pájaros volando, que indican que en su mente hay preocupaciones que oprimen.

Cuando el niño/a está contenido por su entorno familiar y escolar se notarán cambios significativos porque logró ser comprendido/a. Algunos víctimas del “bullying” han llegado a ser Presidentes de la Nación porque la experiencia de la superación los ha fortalecido.

La ansiedad social

Lamentablemente, muchas personas recurren al alcohol o a otras drogas para calmar las sensaciones físicas de la ansiedad (sudores, temblores, tensiones múltiples) y psicológicas, ya que el miedo despierta un cúmulo de preocupaciones y pensamientos distorsionados ante la incertidumbre. Por ejemplo, muchos jóvenes antes de participar de una reunión social o asistir a un sitio de baile nocturno, se estimulan con grandes cantidades de alcohol, lo que comúnmente se denomina “la previa”. Subyace la creencia que al sentirse más relajados al consumir alcohol se sentirán cómodos y con mayor apertura social.

Es conveniente realizar psicoterapia para superar este problema que es una epidemia oculta.  Se tratan de jóvenes que tienen poca autoconfianza, no han desarrollado habilidades sociales por la timidez o por falta de experiencia en situaciones sociales donde se presentan desconocidos, como asistir a una fiesta en la que no conocen a nadie. Otros/as se ven poco atractivos y magnifican los episodios de rechazo que están en su imaginación. Es necesario desarrollar alguna forma de empoderamiento para superar las preocupaciones y las inquietudes que impiden disfrutar del momento.

Los incendios forestales se están convirtiendo en temidos eventos naturales y generan escenarios que no se pueden evitar fácilmente, porque el fuego y el humo avanzan despiadadamente y generan terror. La vivencia de estar cerca de la muerte si no se puede huir dejará huellas imborrables con niveles de ansiedad muy elevados. Algunos desarrollarán un plan de acción como hicieron familias enteras al mudarse del área que se incendió para encontrar lugares más seguros, como ocurrió recientemente en Los Ángeles (EEUU). También los bosques de la Patagonia son regiones en las que se producen incendios frecuentes y habrá que remontar esos episodios con mucha fortaleza.

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Es normal sentir altos niveles de ansiedad ante tales eventos, y pasado algún tiempo volverá la calma una vez que se haya establecido un plan que permita separar la paja del trigo y buscar alternativas para vivir mejor o empezar de nuevo. Aunque algunas personas perderán el sueño o sentirán miedo de que vuelva a suceder, con frases que comienzan con “Y si vuelve a suceder”, manteniendo un estado de alerta. Es muy probable que muchos individuos sufran ansiedad anticipatoria por largos periodos de tiempo, temiendo la consecuencias del fuego feroz. La peor secuela es el estrés post traumático, un cuadro de ansiedad más comprometido que requiere una atención psicológica integrada, con profesionales de distintas disciplinas.

Alternativas para superar la ansiedad anticipatoria

La ansiedad anticipatoria es un sentimiento muy real para quien la padece. A veces es tan intensa que no se encuentran las palabras para expresar cómo se siente.

Trabajar a través de los cinco sentidos permite reconectarse con el mundo externo a través de todo lo que se puede sentir, ver, oír, oler y saborear. Las clases de yoga pueden aportar tranquilidad, particularmente a través de la respiración profunda y amortiguar la sobre-activación del cerebro.

La actividad física es una aliada porque ayuda a aliviar la ansiedad, ya sea en un gimnasio, jugando deportes en la cancha o realizando jardinería o huerta. Realizar actividades que ocupen las dos manos, como labores, trabajos artesanales, tocar un instrumento, pueden ofrecer un gran aporte para la salud.

Dormir bien, a veces un poco más de lo habitual, puede desempeñar un papel amortiguador entre la preocupación de la noche anterior y la de la mañana siguiente.

Y por último y no menos importante, realizar un tratamiento de psicoterapia será una excelente determinación.

La psicoterapia de la ansiedad anticipatoria

La línea cognitivo-comportamental ofrece herramientas interesantes que pueden lograrse a corto plazo y aliviar el malestar. Una evaluación por parte de un profesional es el primer paso.

Trabajar con los “Qué pasaría si…”. Por ejemplo si la persona que consulta está preocupada por sus familiares mayores enfermos o por los hijos que migran, pueden desarrollar distintas tácticas de resolución de problemas, lograr un descentramiento de sus propios problemas, aprendiendo a mirarlos con mayor objetividad desde afuera de sí mismos y reevaluar la magnitud de las preocupaciones.

Las situaciones que no se pueden controlar son múltiples, y muchas personas desean tener todo bajo control, que termina en una gran autoexigencia y en agotamiento.

Se podrán evaluar los cambios en la vida, y perder el temor a la pérdida o alejamiento de seres queridos, desarrollando mayor confianza en sí mismos para competir con la vulnerabilidad subyacente.

El miedo a fracasar en los exámenes o hacer el ridículo en una situación social desencadenan angustia y pérdida de la autoestima, cuando la persona cuenta con capacidad para afrontar los problemas pero no ha desarrollado habilidades suficientes para creer en sí misma y redimensionar las dificultades de la vida. Lo importante es reconocer que algo se puede hacer, que la ansiedad se puede superar en distintos pasos, con resolución y esperanza.

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