Crónicas del mundo
Singapur y la ecología
Por Silvia Franchi
Singapur es un país altamente comprometido con la ecología, no es solamente un territorio con jardines, sino que sus ciudades emergen entre jardines. Se toman los recaudos para mantener el aire puro y preservar la tranquilidad, pese a su enorme movimiento comercial. Se utiliza energía sustentable a través de pantallas solares y tienen un gran compromiso con el cuidado del planeta, así lo demuestran sus espacios verdes, su jardín botánico, para que disfrutemos del verde por doquier.
Un lugar imperdible para visitar son los Jardines de la Bahía (Gardens by the Bay), unas orugas de vidrio y acero enormes, que contienen una biósfera con multiplicidad de árboles, todo tipo de arbustos y flores, y hasta una cascada interior de 36 metros de altura. El espacio fue inaugurado en 2012 y tiene un espíritu selvático que nos llevará algunas horas recorrer y disfrutar, porque es verdaderamente asombroso.

Se mantiene una atmósfera fresca que respeta la necesidad de todas las especies verdes. Hay árboles exóticos y raíces enormes que seguramente no hemos visto con anterioridad, ya que provienen de distintos lugares tropicales.

Algunos árboles y arbustos se presentan con formas perfectamente cortadas que los hacen muy atractivos para el visitante.


Hay varios ejemplares de árboles bao babs, en donde se ve el cuidado permanente que este país le da a la vegetación. A su vez, es una invitación para que preservemos la naturaleza, planeta hay uno solo para nosotros, y tenemos que cuidarlo.


Desde su interior se puede ver la Bahía y la noria (rueda al mundo) que funciona en distintos momentos del día, según la afluencia de público.

Llegamos a un ascensor que nos llevará hacia lo alto, aproximadamente el equivalente a 7 pisos de un edificio, hasta llegar a unos andariveles que nos permiten tener una vista panorámica de la vegetación.

Disfrutaremos de la frescura de la cascada, una obra bien pensada, en medio de toda la vegetación selvática.

Se trata de caminar entre árboles y flores, a distintas alturas.

En lo alto existe una sala de cine en donde se ve un documental que nos alerta acerca de las consecuencias del calentamiento global, a fin de crear o ampliar nuestra conciencia acerca de los peligros no tan lejanos que pueden azotar al ser humano por descuidar el medio ambiente.
Hay una exposición de piedras milenarias muy interesante que vale la pena visitar. El color determina la antigüedad y se describen sus orígenes y los minerales que las conforman.

Hay mucha afluencia de público, pero está tan bien organizado que no sentiremos que estemos rodeados de multitudes. Podemos almorzar en distintos restaurantes, rodeados de un entorno relajante y original.
Luego podremos visitar la segunda oruga, en donde habrá todo tipo de plantas con flores multicolores, un lugar alegre y primorosamente cuidado.




En el exterior hay otros árboles muy curiosos, realizados por la mano del hombre que están mezclados con vegetación natural. También tienen andariveles y cuando oscurece hay un espectáculo de luz y sonido.


Si nos queda tiempo, podemos disfrutar de una visita a la localidad de Sentosa, en donde hay playas y actividades acuáticas. Otra opción es visitar el Jardín Botánico, que es muy extenso y tiene toda variedad de especies. Su jardín de orquídeas es único.


Nos resta un merecido descanso porque aún tenemos un nuevo día por delante para visitar la Ciudad China de Singapur y la Pequeña India, espacios tradicionales de esas culturas que fueron las pioneras de su fundación.