Sociedad
La carne volvió a subir y ya proyectan nuevos aumentos para fin de año
Después de un aumento del 15% en octubre, los precios de la carne vacuna volvieron a moverse y los especialistas del sector anticipan que en noviembre podría haber una nueva suba. En la previa de las fiestas, todo indica que el asado familiar va a venir más ajustado y que las familias van a tener que mirar dos veces la billetera antes de ir a la carnicería.
Según estimó el presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), Leonardo Rafael, los precios de la carne aumentaron entre un 20% y un 25% desde septiembre y octubre hasta mediados de noviembre, lo que se siente de lleno en los mostradores.
Cuánto cuesta hoy un kilo de carne
El vicepresidente de CAMYA, Sergio Pedace, explicó que el ganado en pie aumentó en promedio un 15% desde octubre y que ese salto ya se trasladó a la mayoría de las carnicerías.
“El kilo de carne en la media res está por encima de los $8.000 y eso hace que el kilo de milanesas no baje de los $16.000”, detalló.
Pedace marcó que los aumentos no fueron homogéneos:
- En algunos cortes finos, la suba ronda el 10%.
- En cortes llamados “guiseros” como roast beef, paleta o carne picada, el incremento fue de alrededor del 5%.
En carnicerías de la zona norte del Conurbano, se registran estos valores de referencia:
- Milanesa de nalga: alrededor de $17.500 el kilo.
- Asado: cerca de $14.500.
- Lomo: unos $19.500.
Mientras que en zona oeste los precios cambian levemente:
- Asado: $13.900.
- Milanesa de nalga: $16.700.
- Lomo: $19.950.
Más allá de las diferencias por zona, el panorama es el mismo: la carne sigue subiendo y el consumo se resiente.
Por qué podría haber otra suba en noviembre
El consultor ganadero Víctor Tonelli señaló que, desde mediados de octubre a la fecha, el ganado para consumo interno subió entre 12% y 14%. Por eso, proyecta que a lo largo de noviembre se concreten ajustes adicionales de por lo menos un 8% en los precios al público.
“Es mucho para el consumidor, pero ni los matarifes ni los carniceros pueden aguantar los precios viejos”, explicó.
Según Tonelli, esta nueva ronda de aumentos podría reflejarse en los próximos índices oficiales:
“Esto va a llevar a que el INDEC muestre un ajuste al alza en los precios del 6% o 7% en diciembre o más”, anticipó.
Entre las causas de la suba mencionó:
- Inundaciones y falta de caminos rurales, que demoraron el traslado de hacienda.
- Volatilidad previa a las elecciones, que complicó la oferta.
- Presión de las exportaciones, que hoy pagan mejor al novillo pesado que al liviano.
“Las exportaciones están con muy buenos negocios y valores”, apuntó, lo que también empuja para arriba los precios internos.
¿Puede seguir subiendo la carne en diciembre?
Tonelli planteó que, al menos en el corto plazo, no ve margen para un nuevo salto fuerte en diciembre:
“En los campos hay pasto, comida y encierre en los corrales, por lo cual debería haber oferta razonable para el consumo interno”.
Por eso considera que la carne estaría tocando un techo en esta etapa y que no hay razones claras para otra suba fuerte hacia fin de año. De todos modos, el consumo de cara a Navidad y Año Nuevo seguirá muy condicionado por el poder adquisitivo de los hogares.
Qué puede pasar en 2026
A mediano plazo, el panorama es más complejo. Tonelli anticipó que para 2026 la situación podría cambiar de manera más marcada:
- La demanda exportadora se mantendría firme.
- La oferta de hacienda podría caer, porque muchos productores ya comenzaron un proceso de recuperación del stock:
- Retienen más tiempo el ganado en el campo para agregar kilos.
- Buscan generar más vientres y producir más terneros.
Ese proceso, según el consultor, podría extenderse por los próximos dos años, lo que sumado a una demanda externa sostenida puede mantener la carne en niveles altos de precios.
Mientras tanto, en el día a día, las subas de octubre y noviembre ya obligan a muchas familias a ajustar el changuito, achicar porciones o reemplazar cortes tradicionales por opciones más económicas.