Punto capital
La UNLP suma un nuevo reconocimiento por su trabajo en eficiencia energética y acción climática
La Universidad Nacional de La Plata (UNLP) volvió a destacarse en la agenda ambiental de la región. En el marco del Premio Sacha GreenClimatech, la casa de estudios recibió el reconocimiento “HÉROE SACHA UNIDOS” en la categoría “Tecnologías que promueven la seguridad y la eficiencia energética” por el proyecto **“Edificios Municipales Energéticamente Sustentables (EMES) – Programa EUROCLIMA”*.
Se trata de un galardón latinoamericano que distingue soluciones innovadoras frente al cambio climático y que, en este caso, valoró el trabajo de la UNLP junto a municipios de todo el país para mejorar el uso de la energía en edificios públicos y fortalecer la acción climática a nivel local.
Qué es el Premio Sacha y por qué distinguió a la UNLP
El Premio Sacha se entrega desde 2014 y reconoce proyectos de mitigación, adaptación, regeneración y sostenibilidad en América Latina y el Caribe. La distinción recibida por la UNLP se enmarca en la categoría orientada a iniciativas que facilitan el acceso seguro y limpio a la energía, mejoran la eficiencia y promueven la autosuficiencia energética.
En ese contexto, el proyecto EMES fue elegido por combinar tecnologías de vanguardia con saberes del territorio, apuntando a reducir consumos, bajar emisiones y, al mismo tiempo, fortalecer capacidades de gobiernos locales y comunidades.
De qué se trata el proyecto EMES
El proyecto “Edificios Municipales Energéticamente Sustentables” se propuso mejorar el desempeño energético de edificios municipales y sumar la acción climática a la agenda cotidiana de los gobiernos locales.
Fue financiado por la Unión Europea a través del programa EUROCLIMA y ejecutado en Argentina por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). La UNLP actuó como entidad responsable y líder, en representación de un consorcio integrado por la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático (RAMCC) y el Copenhagen Centre on Energy Efficiency, hoy incorporado al Centro del Clima de Copenhague del PNUMA.
El alcance fue federal: el programa involucró 174 municipios y comunas de 19 provincias, con el objetivo de bajar consumos, ordenar el uso de la energía en los edificios públicos y consolidar políticas de transición energética verde y justa.
Capacitación, auditorías y obras: el impacto en números
A lo largo de su ejecución, el proyecto combinó trabajo técnico, formación y obra concreta en territorio.
Se realizaron 35 capacitaciones presenciales y virtuales en temas como eficiencia energética, normativa vigente y nuevas tecnologías —incluyendo geotermia y sistemas inteligentes—, que llegaron a 1.665 participantes de todo el país.
En paralelo, se llevaron adelante 49 auditorías energéticas en edificios municipales de ocho provincias. Esos relevamientos sirvieron para detectar ineficiencias, recomendar mejoras y proyectar reducción de costos y de emisiones de gases de efecto invernadero.
El programa también incluyó 8 obras piloto de rehabilitación energética en edificios públicos, con intervenciones sobre techos, muros y carpinterías. Allí se aplicaron soluciones como Techo Invertido, sistemas de aislamiento tipo EIFS y carpinterías de alta eficiencia energética (DVH con RPT), priorizando espacios sociales utilizados por los sectores más vulnerables.
Un proyecto que nació en 2020 y terminó en 2025
El camino del EMES se inició en 2020, cuando el entonces presidente de la UNLP, Fernando Tauber, firmó el convenio con la Agencia Francesa de Desarrollo en Argentina que permitió poner en marcha el proyecto.
La iniciativa se ejecutó entre 2020 y 2025, financiada por EUROCLIMA, principal programa de cooperación de la Unión Europea para la sostenibilidad ambiental y el cambio climático en América Latina.
La coordinación general quedó en manos de la Dirección de Asuntos Municipales de la UNLP (DAM), a cargo de Horacio Martino, quien ofició como coordinador general del proyecto en articulación con la RAMCC y el Copenhagen Centre.
La UNLP, a la vanguardia de la transición energética
Para el vicepresidente Académico de la UNLP, Fernando Tauber, esta distinción refuerza el rol de la universidad en el diseño de políticas energéticas sustentables. Recordó que la institución viene trabajando en el autoabastecimiento energético, la investigación en fuentes renovables y la articulación con el sector público para que ese conocimiento se traduzca en políticas concretas.
Tauber remarcó que los desarrollos de la UNLP se ponen a disposición de los gobiernos para construir una agenda de gestión que priorice energías limpias, mejore las oportunidades de desarrollo de la región y cuide la calidad de vida de la comunidad.
Por su parte, Horacio Martino subrayó que la eficiencia energética es una de las herramientas más concretas para enfrentar el cambio climático y definió al EMES como un modelo de cooperación interinstitucional, demostrando que desde el nivel local se pueden impulsar cambios reales en la forma en que se consume y se gestiona la energía.
El proyecto EMES se suma a una serie de iniciativas que ubican a la UNLP como actor central en la transición energética nacional. Entre ellas se destacan el Parque Fotovoltaico de 10 megawatts, la Planta Nacional de Desarrollo Tecnológico de Celdas y Baterías de Ion Litio, la Planta Piloto de Producción de Hidrógeno Verde, el satélite universitario USAT I, las mesas de trabajo sobre energías renovables y litio, y proyectos de reconversión eléctrica del tren Universitario y el avión Petrel, entre otros.