Estudiantes
El Pincha sonríe
Estudiantes venció 2 a 1 ante Cusco.
Luego de la gran victoria ante Unión de Santa Fe, un rival directo en la zona de clasificación, Estudiantes se preparaba para debutar en Copa Libertadores como local, ante Cusco Fútbol Club. El “Cacique” volvió al 4-2-3-1 con un equipo fotocopia de Medellín: Fernando Muslera; Eric Meza, Leandro González Pírez, Tomás Palacios; Mikel Amondaraín, Ezequiel Pioví; Tiago Palacios, Facundo Farías, Edwuin Cetré; Guido Carrillo.
El partido arrancó con un Estudiantes que se hizo con el rol de protagonista, atacando insistentemente con la posesión del balón y los destellos de la dupla Farías-Palacios, pero sin eficacia. En apenas diez minutos, generó cinco oportunidades pero no estuvo fino y se fue diluyendo en el transcurso del juego pero sin pasar sobresaltos.
Hasta que a los 27’ el partido se rompió cuando Gabriel Carabajal remató de mitad de cancha para forzar la atajada en retroceso de Fernando Muslera, y en la siguiente jugada rápidamente el “Pincha” se puso en ventaja: un centro pasado de Eric Meza provocó el desentendimiento del arquero y defensor del conjunto peruano, permitiendo que Facundo Farías defina en soledad y haga sonreír al Jorge Luis Hirschi repleto.
Pero la alegría no duro mucho, ya que Cusco hizo un golazo cuando tras varios toques cortos, Lucas Colitto entro gambeteando al área y empujó la pelota al gol para igualar el marcador y permitir que la visita crezca ante una escuadra albirroja que se fue quedando antes de finalizar el primer tiempo.
La segunda mitad arrancó con un “León” que volvio a despertar y mostrar la cara de los primeros 45’ buscando volver a pisar el área y destrabar el resultado, algo que consiguió rápidamente: tras una jugada de Facundo Farías, la pelota quedo para Tiago Palacios, que no dudo y desde fuera del área saco un zurdazo inatajable para Pedro Díaz para volver a aventajar al local.
La sonrisa se extendió cuando solo tres minutos después, la visita de quedó con diez ante la expulsión de Lucas Colitto, por doble amarilla. Una ventaja que el Pincha no supo aprovechar, ya que por momentos pareció sobrar el partido además de volverse impreciso en la creación, costandole juntar pases para la ofensiva, y cuando lograba llegar al área lo hacía sin peligro, salvo los disparos de Tiago Palacios de afuera.
El partido se fue apagando en el cierre, con ambos equipos prestandose la pelota y llegando al área del rival más por mérito de este, que mérito propio.
Una victoria clave, primero para revalorizar el punto obtenido en Colombia, y segundo porque siempre es mejor ganar de local el primer partido para instaurar la confianza a un equipo que en sus últimos seis partidos, de los cuales ganó 3 y perdió 1. En el debe quedará ese problema de eficacia que mantiene desde 2024, algunos desajustes defensivos en la zaga central y la poca injerencia que tienen Edwuin Cetré y Guido Carrillo en la cuota goleadora en lo que va de temporada.
El próximo encuentro sera ante Instituto de Córdoba, en el estadio Monumental Juan Domingo Perón, el sábado 18 de abril a las 17:15 horas.