Política
Javier Milei firmó junto a Israel los “Acuerdos de Isaac”: qué son y qué implican
El entendimiento busca reforzar la alianza estratégica entre ambos países y proyectar una red de cooperación en América Latina, con eje en seguridad, economía y valores comunes.
Argentina e Israel avanzaron en un nuevo paso en su relación bilateral con la firma de los llamados “Acuerdos de Isaac”, una iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei junto al primer ministro Benjamín Netanyahu. El acuerdo se firmó en Jerusalén y marca la creación de un marco estratégico de cooperación que va más allá de lo estrictamente diplomático.
¿Qué son los Acuerdos de Isaac?
Se trata de una iniciativa política, económica y cultural que busca fortalecer la relación entre ambos países y construyendo una "alianza" basada en valores como la democracia, la libertad y el Estado de derecho. El proyecto está inspirado en los Acuerdos de Abraham, que en 2020 acercaron a Israel con varios países árabes.
Uno de los puntos centrales es que no se trata de un acuerdo cerrado, ya que incluye una “invitación abierta” a otros países que compartan estos principios para sumarse a la iniciativa, con la idea es construir una red de cooperación entre Israel y América Latina, con Argentina como uno de los principales impulsores.
El eje más fuerte del acuerdo está en la seguridad con un plan conjunto de coordinación contra el terrorismo, combatir al antisemitismo y la lucha contra el narcotráfico, según lo expresado en la firma, ambos países buscan articular políticas comunes frente a amenazas globales.
Además del plano político, los Acuerdos de Isaac apuntan a profundizar vínculos en comercio bilateral, innovación en tecnología y conectividad, incluso con el anuncio de la puesta en marcha de una ruta aérea directa entre Buenos Aires y Tel Aviv, lo que busca acercar aún más a ambos países.
La firma del documento también refleja una definición de política exterior y un alineamiento internacional claro: mayor cercanía con Israel, sintonía con Estados Unidos y posicionamiento frente a conflictos globales, rompiendo la histórica postura argentina de la neutralidad, lo que el gobierno argentino leer como la consolidación de una agenda basada en alianzas estratégicas con países afines.
La iniciativa marca un paso importante en la relación entre Argentina y Israel, pero también abre un interrogante mayor: hasta dónde podrá expandirse este esquema en una región con posiciones diversas en política internacional.