Punto capital
Radiografía del transporte público en La Plata: boleto arriba de $1.000, menos frecuencias y paradas que nunca volvieron
El sistema de micros en la ciudad combina aumento de tarifas, demoras crecientes y falta de infraestructura básica. A cuatro años del retiro de refugios en el centro, los usuarios siguen esperando en la calle y sin respuestas.
El transporte público en La Plata atraviesa un nuevo punto crítico. Desde el lunes 4 de mayo, el boleto mínimo de colectivo superó los $1.000 tras un aumento del 11%, impactando de lleno en el bolsillo de los usuarios de la región.
Sin embargo, el problema excede lo tarifario. En paralelo a la suba, empresas del sector advierten que podrían profundizar el recorte de frecuencias, en un contexto de tensión por subsidios y costos operativos. En la práctica, esto ya se traduce en mayores tiempos de espera, unidades más cargadas y menor previsibilidad para quienes dependen del servicio todos los días.
A este escenario se suma una deuda urbana que persiste: desde 2022, durante la gestión de Julio Garro, fueron retiradas varias paradas de colectivos en el centro platense que nunca volvieron a instalarse. La consecuencia es visible a diario: pasajeros obligados a esperar sobre la calzada o sin resguardo, expuestos a la lluvia y al tránsito, lo que agrava las condiciones de seguridad vial.
“El micro tarda cada vez más y cuando llega, viene lleno. Y si llueve, no tenés dónde meterte porque sacaron las paradas”, contó Mariana, usuaria habitual de la línea Este, en diálogo con este medio.
Desde el sector empresario, la advertencia es clara: “Se van a ver resentidas las frecuencias”, reconocieron en medio de la negociación por subsidios. Mientras tanto, el servicio en la calle ya refleja ese deterioro.
Con tarifas en alza, menor oferta y problemas estructurales sin resolver, la radiografía del transporte en La Plata muestra un sistema que pierde calidad al mismo ritmo que aumenta su costo.