Sociedad

Alertan por el consumo excesivo de sal en Argentina y advierten sobre su impacto en la salud cardiovascular

Alertan por el consumo excesivo de sal en Argentina y advierten sobre su impacto en la salud cardiovascular
Luciano Neder
14 May, 2026

Desde el Colegio de Nutricionistas bonaerense remarcaron que la mayor parte del sodio consumido proviene de alimentos ultraprocesados y no del salero. Buscan impulsar mayor concientización y cambios en la alimentación.

En el marco de la Semana Mundial de Sensibilización sobre la Sal, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires lanzó una advertencia sobre el impacto que tiene el consumo excesivo de sodio en la salud y remarcó la necesidad de impulsar cambios alimentarios y políticas públicas para reducir enfermedades cardiovasculares.

La campaña internacional busca visibilizar uno de los principales problemas alimentarios de la actualidad: el exceso de sal en la dieta cotidiana y su vínculo directo con patologías crónicas como hipertensión arterial, infartos, accidentes cerebrovasculares y enfermedades renales.

Según datos oficiales citados por especialistas, en Argentina el consumo promedio diario de sal ronda entre 10 y 12 gramos por persona, más del doble de los 5 gramos recomendados por la Organización Mundial de la Salud para adultos.

Desde el Colegio de Nutricionistas bonaerense remarcaron además que el problema no está únicamente en la sal agregada a las comidas.

“La mayor parte del sodio que consumimos está oculta en productos procesados e industrializados”, explicó la licenciada en Nutrición Paola Del Grosso, matriculada en la entidad provincial.

Según detalló la especialista, entre el 65% y el 70% del sodio ingerido diariamente proviene de alimentos ultraprocesados como embutidos, snacks, conservas, panificados, quesos, aderezos industriales, comidas precocidas y caldos concentrados.

El exceso de sodio aparece como uno de los factores más vinculados al crecimiento de la hipertensión arterial, una condición que afecta a entre el 34% y el 46% de los adultos argentinos, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo.

Además del impacto cardiovascular, los especialistas advierten que una alimentación con altos niveles de sal acelera el deterioro renal y empeora cuadros en pacientes con enfermedades preexistentes.

En La Plata y la región, nutricionistas y profesionales de la salud vienen reforzando campañas de educación alimentaria y prevención ante el aumento sostenido de enfermedades vinculadas a malos hábitos nutricionales.

Desde el Colegio profesional sostienen que reducir el consumo de sodio requiere un abordaje integral que combine educación, etiquetado claro y reformulación de productos por parte de la industria alimenticia.

“No alcanza con sacar el salero de la mesa”, remarcaron desde la entidad.

Entre las recomendaciones principales aparecen priorizar alimentos frescos, frutas, verduras, legumbres y comidas caseras, además de reemplazar parte de la sal por especias, hierbas aromáticas, limón, ajo o vinagre para potenciar sabores sin aumentar el sodio.

Los especialistas también subrayan que una reducción moderada del consumo de sal puede generar mejoras concretas tanto en prevención como en tratamiento de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

Según advierten desde el sector, el desafío ahora pasa por generar mayor conciencia social y avanzar hacia entornos alimentarios más saludables que permitan disminuir el impacto del sodio oculto en la salud pública.

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