Política
Alak toma el control del PJ La Plata y busca ordenar al peronismo local
El intendente avanzará en un recambio en la conducción partidaria con el objetivo de unificar al justicialismo platense bajo su liderazgo, en sintonía con el esquema político que impulsa Axel Kicillof en la provincial.
En medio de un fuerte hermetismo, Julio Alak tendría definida su decisión de quedar al frente del PJ La Plata, en un movimiento que busca consolidar su liderazgo político en la capital bonaerense y reordenar al peronismo local tras años de fragmentación interna.
Según fuentes del espacio, la jugada responde a una premisa que se viene consolidando en las mesas de negociación del peronismo provincial: en cada distrito, la conducción partidaria debe estar en manos del dirigente que gobierna. En ese marco, el intendente avanzará en un recambio en la presidencia del partido, actualmente encabezada por el diputado provincial Ariel Archanco.
A diferencia de otros municipios donde los cambios de conducción derivaron en rupturas abiertas, en La Plata Alak apunta a un esquema de integración amplia. Desde su llegada al Palacio Municipal, el ex ministro de Justicia trabajó para contener a los distintos sectores del peronismo que habían quedado dispersos tras ocho años de gestión del PRO, y su estrategia ahora es trasladar esa lógica de unidad al plano partidario.
En ese recorrido, el intendente logró articular con sectores que históricamente estaban enfrentados y reforzó su rol como ordenador del espacio, en línea con la construcción política que impulsa Axel Kicillof en la provincia. Incluso durante el cierre de listas de la última elección legislativa, Alak priorizó la unidad y cedió espacios relevantes para sostener un armado común.
Sin embargo, el vínculo con La Cámpora atravesó momentos de tensión, pese a que el sector forma parte del gabinete municipal con áreas estratégicas como Cultura y Salud. En las últimas semanas, esas diferencias se profundizaron tras la salida de Pablo Elías de la estructura camporista y su alineamiento directo con el intendente, un movimiento que tuvo fuerte impacto en la interna local.
Con este nuevo paso, Alak busca formalizar un proceso de ordenamiento político que ya viene desplegando desde el Ejecutivo municipal: unificar la conducción, evitar internas desgastantes y consolidar un peronismo platense cohesionado de cara al escenario electoral que se abre en la provincia.