Punto capital
Aumenta el boleto de micros en La Plata: desde mayo suben las tarifas en toda la región
El incremento arranca en un 11% para los tramos más cortos, pero escala según la distancia y llega hasta casi un 23% en los recorridos más largos.
Desde este lunes 4 de mayo comenzará a regir un nuevo cuadro tarifario para el transporte público en La Plata, Berisso y Ensenada. La actualización fue definida por la Provincia y establece un incremento que impactará en todos los tramos, con subas que varían según la distancia recorrida.
El boleto mínimo pasará de $948,91 a $1.054,85, lo que representa un aumento del 11,16%. Sin embargo, ese porcentaje funciona como piso, ya que en los trayectos más extensos el ajuste será mayor y alcanzará cerca del 23%.
La medida se ubica por encima de la fórmula de actualización mensual vigente, que toma como referencia la inflación del Gran Buenos Aires más un adicional del 2%. En este caso, a ese cálculo —que daba alrededor de un 5,4%— se le sumó un extra, lo que termina llevando el incremento al 11% en la primera sección.
Cómo quedan los nuevos valores
Con SUBE registrada, las tarifas en la región quedarán de la siguiente manera:
- De 0 a 3 km: $1.054,85
- De 3 a 6 km: $1.162,91
- De 6 a 12 km: $1.298,20
- De 12 a 27 km: $1.298,20
- Más de 27 km: $1.556,88
En tanto, para quienes no tengan la tarjeta SUBE nominalizada, los valores serán considerablemente más altos, superando en algunos casos los $3.000 en los recorridos más largos.
Un sistema bajo presión
Desde el sector explican que la actualización responde al fuerte aumento de costos que vienen enfrentando las empresas, especialmente por el impacto del combustible en los últimos meses. A esto se suman otros gastos operativos, como salarios y mantenimiento de las unidades.
De todos modos, el escenario sigue siendo complejo. Empresarios del transporte advierten que cada suba en el boleto suele traducirse en una caída en la cantidad de pasajeros, lo que termina afectando la recaudación y no logra resolver el problema de fondo.
En este contexto, el sistema de transporte en la región atraviesa un momento de tensión, con frecuencias reducidas y dificultades para sostener el servicio, mientras crece la incertidumbre sobre su funcionamiento en el corto plazo.