Crónicas del mundo

China, sexta entrega: Xian, conocé a los espectaculares soldados de terracota

30 May, 2021 Leonel Sánchez Alpino

Por Silvia Franchi.

Arribamos a Xian o Xi´an, capital de la provincia de Shaanxi. Nos trasladamos desde Luoyang en un tren bala rápido y cómodo. El trayecto de 324 kilómetros lo recorrimos en menos de 2 horas.

Xian  fue Capital del Imperio Chino desde el año 202 a.C  hasta el año 24 de nuestra era, durante la dinastía Ming, se denominó la capital de occidente. Es mundialmente famosa porque en sus proximidades se encuentran los guerreros de terracota del emperador Qin Shi Huang, y es el extremo oriental de la Ruta de la Seda, uno de los sitios icónicos de China.

Los guerreros de terracota son restos arqueológicos que se encontraron en 1974, cuando un grupo de trabajadores agrícolas que cavaba un pozo cerca de Xian, encontraron un guerrero de terracota de tamaño natural. Esto alertó a los geólogos y arqueólogos que en posteriores excavaciones desenterraron uno de los mayores descubrimientos de la historia china. Junto a la tumba de Qin Shi Huang, el primer emperador de la China unificada, yacía un tesoro oculto desde hacía casi 2200 años. En tres grandes fosas encontraron más de 8.000 soldados, una caballería de 150 animales, 130 carros tirados por otros 520 caballos y hasta 40.000 puntas de flecha, junto a otras armas como espadas, lanzas y ballestas de bronce.

El entierro del Emperador Qin, realizado en el año 210 a.C se puede comparar con los mausoleos faraónicos del antiguo Egipto. Según el análisis de las piezas de los guerreros, fueron fabricados por piezas separadas que después se unieron. Se utilizaron diez moldes distintos para las caras, y luego se personalizaban añadiéndoles detalles de arcilla para que cada rostro fuera diferente. Las armas encontradas  habían sido cromadas, es decir que los chinos del siglo III antes de nuestra era ya habían desarrollado el proceso del cromado del metal. Aunque otros arqueólogos atribuyen que el cromo era un componente de la tierra y que no hubo ningún proceso de cromado.

Arribamos al complejo y nos encontraremos con este testimonio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Todas las figuras de terracota estaban destinadas a proteger al primer emperador de China en el más allá.

Las excavaciones continúan hasta el presente y habría muchas más figuras de terracota. Se exponen los guerreros que se encontraban en mejor estado y pudieron restaurarse. Hay otras piezas que estaban deterioradas y no pudieron unirse; además, el trabajo es muy costoso y el gobierno está evaluando si vale la pena continuar excavando, ya que encontrarán lo mismo, y no aportaría nada nuevo a la historia.

El Museo es muy visitado diariamente por miles de turistas  de todo el mundo, y sobre todo ciudadanos chinos que muestran gran interés por su patrimonio histórico.

En otro sector pueden observarse los nuevos hallazgos ya restaurados, aunque faltan las cabezas o algún brazo. Se aprecia la magnitud de la obra de excavación y restauración.

Luego pasamos a un sector en el que se exhiben  figuras diferentes y en muy buen estado, por lo que se preservan en vitrinas iluminadas. Todas las piezas se encuentran muy cuidadas. Los chinos tienen muchos museos históricos que muestran piezas milenarias y en todos ellos se observa una excelente presentación, iluminación, distribución de las piezas y cuidado de todos los objetos y obras de arte. Los guerreros que se muestran en las vitrinas tienen un magnífico trabajo del movimiento, no son figuras rígidas, técnica que dominan desde hace siglos y que muestran lo que fue esta civilización tan avanzada.

Los carruajes tirados por caballos son obras maestras, dotados de movimientos naturales que dan vida a la obra. El carruaje lleva una sombrilla para proteger al emperador o su familia del sol. Esta región es muy calurosa en verano.

La visita nos ha dejado el sello de haber estado en un lugar único en el mundo y de enorme valor histórico y cultural. Los viajes nos nutren de conocimiento, inquietudes y curiosidad; quedarán grabados en nuestra retina para el resto de nuestras vidas. No se trata solamente de tomar fotos sino de vivir a pleno cada minuto y estimularnos con culturas diferentes. Almorzaremos un delicioso menú y seguiremos conociendo Xian. Nuestro próximo lugar será el sitio arqueológico Banpo.

El sitio Banpo fue descubierto en 1953 y está situado en el valle del río Amarillo. Contiene restos de varios asentamientos neolíticos que se remontan al año 4500 a.C. Se muestran las primeras casas circulares, construidas de barro y madera con techos colgantes de paja. También veremos vasijas y áreas de entierro comunal. Pertenece a la cultura Yangshao. Aparentemente, se trató de una sociedad matriarcal, aunque las nuevas investigaciones rechazan esta denominación.

Entrada al museo

En el interior se ve el sitio prehistórico de gran tamaño, cubierto por un tinglado.

Se esboza a través de los hallazgos arqueológicos, lo que pudo ser una aldea primitiva.

Se exhiben réplicas de los habitantes primitivos. Los ciudadanos de Xian se sienten orgullosos de que su ciudad y provincia sea una de las más antiguas de China, ya que allí estuvieron los primeros asentamientos humanos.

De regreso a nuestro hotel, pasaremos por un comercio en el que se venden réplicas de los guerreros de terracota, muebles en hermosas maderas y otros laqueados con incrustaciones de nácar, obras de arte, y pequeños objetos que pueden llevarse como recuerdo. Hacen envíos a todo el mundo ya que los chinos son muy buenos comerciantes, de eso no hay duda. Para quien desee apreciar algún mueble chino laqueado o un biombo, puede visitar el Museo Palacio Errázuriz en Buenos Aires, que perteneció al diplomático chileno Errázuriz y a su esposa Josefina de Alvear, en donde también se encuentra el Museo de Arte Oriental y el Museo de Arte Decorativo. Era costumbre de las familias más adineradas de principios del siglo XX en Argentina, traer muebles chinos y objetos de arte realizados en marfil, por ser exóticos y de buen gusto. Se puede ver la imponente entrada de la mansión sobre Avenida del Libertador.

En el local de Xian, veremos de cerca réplicas muy logradas de los guerreros de terracota y otras figuras realizadas en bronce.

Hay una gran exposición de muebles laqueados, cómodas, sillones, biombos, pinturas, etc.

Al final del día, regresamos para descansar pocas horas, ya que tomaremos un tren nocturno con camarote para dirigirnos a nuestro próximo destino, la Ciudad de Shanghai, dotada de esplendor y gran belleza.

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