Punto capital
Grave odisea en la ruta: un micro de la Filial Capital de Estudiantes debió regresar tras múltiples fallas mecánicas
La unidad, que trasladaba a unos 60 socios rumbo a Santiago del Estero, sufrió una sucesión de desperfectos sobre la ruta 8, a la altura de Arrecifes y Arias. Sin garantías mínimas de seguridad, se tomó la decisión de volver a la Ciudad de Buenos Aires.
La ilusión de llegar a Santiago del Estero para presenciar la final del Torneo Clausura se transformó en una verdadera odisea para los hinchas de Estudiantes que viajaban en el Micro 1 de la Filial Capital. La unidad, con alrededor de 60 socios a bordo, acumuló una serie de fallas mecánicas de extrema gravedad durante la madrugada y finalmente debió emprender el regreso a Capital Federal.
El micro había partido cerca de las 23 horas desde la zona de Paraguay y Carlos Pellegrini, frente al Teatro Colón. Minutos después de la medianoche, el primer colectivo sufrió una avería en inmediaciones de un peaje sobre la ruta 8, lo que dejó a los pasajeros varados en plena autopista, sin luz, hasta alrededor de las 3 de la mañana, utilizando linternas y flashes de celulares para advertir a otros vehículos.

Cerca de las 03:30 horas, llegó una segunda unidad para retomar el viaje. Sin embargo, el micro circuló durante un largo tramo a no más de 40 km/h. Tras un pedido de la organización para aumentar la velocidad, el colectivo avanzó a unos 80 km/h durante aproximadamente una hora y media, hasta que cerca de las 11 de la mañana se produjo un hecho aún más grave: explotó la rueda delantera derecha, evitando una tragedia de manera casi milagrosa.
Un gomero acudió al lugar y realizó el cambio del neumático, momento en el que se constató que las otras tres ruedas se encontraban en igual o peor estado. A eso se sumaron nuevos problemas: el micro quedó sin batería, tenía vidrios rotos, cinturones de seguridad inutilizables, un solo limpiaparabrisas atado con un cordón, falta de luces, cables de batería incompletos y hasta el motor sujeto con alambre, según relataron los propios pasajeros.

Durante el trayecto, incluso intervino la Policía Caminera, que detectó la ausencia de luces reglamentarias. La situación se tornó insostenible y, ante la falta total de condiciones mínimas de seguridad, se resolvió que el micro no continuara rumbo a Santiago del Estero.
El episodio ocurrió en cercanías de Arias, sobre la ruta 8, y generó un profundo malestar entre los hinchas, que denunciaron la precariedad del servicio y la irresponsabilidad de la empresa contratada. Los choferes, según los testimonios, se desligaron de la situación y responsabilizaron a la compañía de transporte.
Finalmente, el Micro 1 de la Filial de Capital regresó a Buenos Aires, frustrando el viaje de decenas de socios que, además del riesgo vivido, se quedaron sin poder acompañar al equipo en una final histórica. El hecho reaviva el debate sobre los controles y las condiciones en las que se realizan traslados masivos de hinchas en partidos de alta convocatoria.


