Política
Presidente–Vicepresidente: una relación atravesada por peleas y rupturas desde 1983
La guerra abierta entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a poner en escena una constante de la política argentina: la tensión casi estructural entre quienes comparten la fórmula presidencial. Desde el regreso de la democracia en 1983, pocas duplas lograron sostener una relación armónica hasta el final del mandato.
La ruptura entre Milei y Villarruel se inscribe en una larga lista de desencuentros marcados por disputas de poder, diferencias políticas, renuncias y escándalos judiciales. De la sintonía mostrada en campaña, casi ninguna fórmula logró llegar al final del mandato en las mismas condiciones en que desembarcó en la Casa Rosada.
Tras marginarla de la gestión, Milei cuestionó públicamente a Villarruel durante su discurso ante la Asamblea Legislativa, al acusarla de “soñar con el sillón de Rivadavia”. La tensión escaló cuando el diputado libertario Luis Petri la calificó de “golpista”, profundizando una interna que ya parece sin retorno.
Víctor Martínez: la excepción
Vicepresidente de Raúl Alfonsín, fue un dirigente de perfil bajo y alineamiento institucional. Es recordado como el único vice que atravesó el mandato completo sin conflictos de magnitud con el presidente.
Eduardo Duhalde: trampolín político
Acompañó a Carlos Menem en el inicio de su primer mandato, pero utilizó el cargo como plataforma para proyectarse hacia la gobernación bonaerense. Renunció en 1991 y terminó distanciado del menemismo.
Carlos Ruckauf: distancia estratégica
Durante el segundo mandato de Menem mantuvo un vínculo institucional pero sin cercanía política. También priorizó su carrera en la provincia de Buenos Aires, tomando distancia de la Casa Rosada.
Carlos Álvarez: la renuncia que anticipó la crisis
Vicepresidente de Fernando de la Rúa, renunció en 2000 en medio del escándalo por presuntas coimas en el Senado vinculadas a la reforma laboral. Su salida debilitó de manera decisiva a la Alianza y fue un anticipo del colapso político y económico de 2001.
Daniel Scioli: tensión inicial y recomposición
Durante la presidencia de Néstor Kirchner la relación comenzó fría, pero se estabilizó con el tiempo. Scioli terminó siendo impulsado por el oficialismo como candidato a gobernador bonaerense y más tarde a presidente.
Julio Cobos: el quiebre del “no positivo”
Electo junto a Cristina Fernández de Kirchner, protagonizó uno de los momentos más recordados del período democrático al desempatar en contra del Gobierno durante el debate por la Resolución 125 en 2008. Su voto marcó el quiebre definitivo con la Casa Rosada.
Amado Boudou: el vice condenado
Durante el segundo mandato de Cristina Kirchner mantuvo alineamiento político, pero su gestión quedó atravesada por el caso Ciccone. Fue condenado judicialmente, en uno de los mayores escándalos institucionales desde 1983.
Gabriela Michetti: marginada de las decisiones
Vicepresidenta de Mauricio Macri, no protagonizó rupturas públicas, aunque perdió influencia en la toma de decisiones y quedó relegada a un rol más protocolar.
Cristina Fernández de Kirchner: poder desde el Senado
Durante el gobierno de Alberto Fernández, ejerció una fuerte gravitación política. Las diferencias internas derivaron en una crisis pública que debilitó la autoridad presidencial y fracturó al oficialismo.
Villarruel y Milei: ruptura abierta
Hoy, la relación entre Milei y Villarruel aparece completamente quebrada. Desde la Casa Rosada sostienen que la vicepresidenta no forma parte de la mesa chica de decisiones y cuestionan su posicionamiento político. Villarruel, por su parte, denunció intentos de desplazarla y aseguró que no renunciará.
La historia reciente muestra que la convivencia entre presidente y vice en la Argentina rara vez es lineal. Más que una excepción, la tensión parece haber sido la regla desde el regreso de la democracia.