Política
Reforma laboral: movilización masiva al Congreso y paro de ATE en todo el país
Este miércoles 11 de febrero, el centro porteño será escenario de una jornada sindical de alto voltaje: la CGT y las dos CTA convocaron a una movilización frente al Congreso para rechazar la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, justo cuando el proyecto empieza a discutirse en el Senado en una sesión especial.
La protesta está prevista para las 14.30 y contará con columnas de gremios de todo el país. En paralelo, ATE confirmó un paro nacional de 24 horas durante toda la jornada y una concentración desde el mediodía en la zona de Avenida de Mayo. En el caso del transporte, sindicatos del sector anunciaron un cese de tareas desde las 13 para facilitar la asistencia a la marcha, aunque sin una paralización total.
Qué reclaman las centrales sindicales
Desde las organizaciones convocantes advierten que la iniciativa oficial no representa una “modernización”, sino un recorte de derechos laborales, jubilatorios y sindicales. En ese sentido, remarcan que el debate debería contemplar el impacto en el trabajo registrado y también en el empleo informal, y sostienen que el texto tiene un sesgo “antisindical”.
Por lo pronto, la CGT evitó llamar a un paro general y, puertas adentro, evalúa reservar una medida de fuerza de mayor alcance si el proyecto avanza y pasa a la Cámara de Diputados. ATE, en cambio, ratificó su paro nacional y endureció su postura con críticas directas hacia los gobernadores que acompañen la iniciativa.
Señales desde La Plata y la región
En la previa, las CTA en la provincia de Buenos Aires confirmaron acciones territoriales y actividades de difusión. En La Plata, por ejemplo, se anunciaron mesas y volanteadas en puntos neurálgicos como Plaza San Martín, la estación de trenes y distintas dependencias públicas y de salud, como parte del despliegue previo a la movilización nacional.
Con el proyecto ya en agenda del Senado, el oficialismo busca avanzar con el debate y acercarse a la aprobación. Del otro lado, las centrales sindicales apuestan a una demostración masiva en la calle para “frenar” el tratamiento o forzar cambios de fondo en los artículos más resistidos.