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Conocé la historia del Sheriff, el humilde equipo sin patria que venció a Real Madrid en el Bernabéu
La KGB, un país que no existe, una cadena de supermercados y estatuas de Lenin. Todo lo que hay que saber sobre el FC Sheriff de Tiráspol, la sorpresa de la Champions League.
Por Francisco Gil.
1990. Comienza una nueva y última década del siglo XX. El bloque soviético en su totalidad tambalea y, guerra tras guerra, va desapareciendo desde que el muro de Berlín fue derribado en 1989. Uno a uno los países del este europeo y Eurasia van declarando su independencia de la URRS.
Uno de ellos es Transnistria, pero con una particularidad diferente: se independizó para mantenerse como estado socialista. En septiembre de 1990, cuando Moldavia, país al que pertenece, pero no reconoce, estaba en plena guerra por abandonar el socialismo, Transnistria se reveló.
A partir de ese momento, fue la provincia rebelde de Moldavia y lo es hasta el día de hoy. Se declaró país independiente, pero nadie lo reconoce (requisito necesario para obtener estatus de nación independiente), aunque posea gobierno, moneda, pasaporte y ejército propios.
Transnistria, que quiere decir “más allá del río Dniéster” (frontera natural con Moldavia), es un eterno enamorado de la URSS. En las calles de Tiráspol, su capital, se pueden ver todavía en pie estatuas de Lenin y su gobierno funciona como lo era el Kremlin durante los años marxistas.

Entre tantas diferencias, ese amor por la Unión Soviética o ese amor no correspondido con Moldavia se refleja hasta en su alfabeto. Mientras Moldavia posee un alfabeto latino (como el nuestro), su provincia rebelde mantiene el cirílico, al igual que Rusia, debido a la mayoría de población eslava en la región. Es que, a pesar de que el gobierno ruso no reconozca a Transnistria como país, mantiene tropas en sus fronteras, brindándoles apoyo militar.
Pero a pesar de la hoz en su bandera y de su parlamento soviético, la región mantiene una economía de mercado, y esta es una de las claves para entender la existencia de Sheriff, el grupo económico que reina de manera casi monopólica en territorio transnistrio.
Fundada en 1993, Sheriff es una empresa multi servicios presente en todas las calles de Transnistria. Supermercados, venta de autos, aseguradoras y, por supuesto, el FC Sheriff.
Al tener personería en un país que no existe, tiene ciertas ventajas por sobre lo que es la “ley del mercado”. La empresa mantiene estrechas relaciones con la política y es dueña de casi todos los servicios de la región.
Cuatro años después de su creación, en 1997, la empresa decide formar un club para competir en la liga moldava, ya que Transnistria no posee una. El 4 de abril de 1997 se funda el FC Sheriff Tiráspol, que a poco de su creación empezó a pisar fuerte en la liga: ganó 19 de las 21 que disputó.

Al igual que la misma empresa el Sheriff guarda una relación inexorable con la ya extinta URSS: ambos fueron creados por ex miembros de la KGB, el servicio secreto soviético, algo así como la “CIA” estadounidense, pero en el este europeo.
Pero a pesar de pertenecer a un grupo empresario monopólico y con raíces en uno de los servicios secretos más grandes e importantes del mundo, el FC Sheriff es la “cenicienta” de la Champions League. Sigue siendo un club humilde ante los gigantes de las grandes Ligas.
Eso se puede ver reflejado en su plantilla: jugadores de Trinidad y Tobago, Luxemburgo, Perú, Mali y Eslovenia, entre muchos otros, llevan adelante la campaña histórica de este equipo en el continente.
Para llegar al Bernabéu, dejó atrás en los play-off a dos grandes del este: el Dynamo de Zagreb, de Croacia, y el Estrella Roja, de Belgrado, Serbia, para luego vencer, en su primer partido en Champions, a su vecino Shaktar, de Ucrania.
Pero por si le faltaba épica a la aventura del equipo sin patria en el torneo de equipos más importante del mundo, ayer hizo historia en Madrid. Comenzó ganando con gol de Jasurbek Yakhshiboev, nacido en Uzbekistán, país asiático también ex soviético. Se lo empató el francés Benzema de penal y, con todo el Real Madrid tirado al ataque buscando el gol durante todo el segundo tiempo, en el minuto 44 del complemento, con un pelotazo impecable de Sébastien Thill, nacido en el pequeño Ducado de Luxemburgo, el Sheriff se llevó el triunfo más importante de su historia.
Así, el Sheriff venció al equipo más ganador de la historia del torneo y mantiene puntaje ideal en la Champions. Ahora, espera que todas las estrellas de la elite del fútbol tramiten su pasaporte a Transnistria, y se midan en Tiráspol, la capital del país que no existe.