Gimnasia
Matías Abaldo tuvo el debut soñado y le dio el triunfo desahogador a Gimnasia
El uruguayo jugó sus primeros minutos con la camiseta del Lobo y en 15 del segundo tiempo brindó una asistencia y un gol para el 2 a 1.
Gimnasia volvió a la victoria luego de tres meses y once partidos, lo que significó un grito desahogador en el Bosque en el debut de Leonardo Madelón. ¿La figura del partido? Sin dudas Matías Abaldo, quien aportó un gol y una asistencia para darle el triunfo al equipo.
El uruguayo ingresó en el entretiempo y, al minuto 6, bajó de cabeza una pelota y dejó solo a Cristian Tarragona para que éste la empuje y empate parcialmente el partido. El delantero volvió al gol tras ocho partidos y se sacó la mufa.
Minutos más tarde, a los 15, y con un Gimnasia más fuerte y firme a la hora de tomar la pelota, Agustín Bolívar metió un gran pase para Abaldo, que gambeteó al arquero y convirtió el 2 a 1.

La hinchada ovacionó al extremo por derecha al grito de "uruguayo, uruguayo". No es para menos ya que apareció ese futbolista que tanto necesita el equipo, de esos que te cambian el partido con un par de jugadas.
Abaldo dejó una gran impresión no sólo por su intervención en los goles. Toques de primera, gambetas e incluso la marca a Elías Gómez. Claramente es un futbolista que probablemente sea titular en el próximo encuentro ya que, además, Alexis Steimbach no tuvo un buen primer tiempo.
El equipo en general dejó varias falencias en los primeros 45 minutos. Si bien se vio otra actitud y un claro cambio de aires por la renovación del cuerpo técnico, continuaba con los problemas de tenencia y generación de juego.
El ingreso de Abaldo cambió el marcador y, por lo tanto, el rendimiento. Gimnasia jugó el partido en cancha de Vélez, no permitió que exigieran a Tomás Durso y manejó los tiempos.

Madelón cerró el partido con cambios acertados gracias a los ingresos de De Blasis y Pata Castro, ambos con mucha marca, y de Franco Soldano, que con intensidad bloqueó la salida del Fortín.
Otro aspecto a destacar fue el partido de Guillermo Enrique, apartado del plantel durante el ciclo de Chirola Romero. Marcó bien, fue criterioso a la hora de subir al ataque y se asoció bien con Abaldo. Gran partido también de Jhonatan Cabral despejando todo desde arriba.
Gimnasia tuvo el partido que necesitaba. Más allá de los tres puntos, el segundo tiempo fue de un equipo comprometido con la situación y con la actitud necesaria para cambiar este mal momento.