Crónicas del mundo
Crónicas del mundo: el gran palacio de Bangkok
Por Silvia Franchi.
Bangkok es una de las ciudades más intensas del mundo y es por así llamarla una ciudad caótica organizada. Tiene niveles muy altos de contaminación, es húmeda y el tráfico es vertiginoso. Millones de ciudadanos tailandeses se trasladan desde ciudades cercanas para ir a trabajar al centro en trenes, ómnibus, coches, motos, etc. ya que vivir en la ciudad es muy costoso y escasean las viviendas. Contiene una mezcla de tradición y modernidad, historia y alto consumo en sus numerosos mercados y centros comerciales. La oferta de comida, tanto en restaurantes como en puestos callejeros, es sumamente variada. Se puede elegir entre comida sana y excesivas frituras. Es interesante buscar lugares en donde comen los locales y compartir las mesas largas con ellos. Son lugares de bajo costo y comida variada y hay mucho para elegir.
El gran Palacio de Bangkok es una visita obligada que nos sorprenderá por su magnificencia y grandiosidad. Es una ciudad dentro de la ciudad, que cubre una superficie de más de 200 mil metros cuadrados y se asemeja a una isla. Miles de personas recorren el complejo diariamente y es muy difícil encontrar un horario en el que esté más despejado. Habrá que hacer cola para entrar a los templos más importantes y tener mucha paciencia para ver esas maravillas. La espera valdrá la pena.
El Palacio fue la residencia oficial del rey de Tailandia desde el siglo XVIII (1792) hasta mediados del siglo XX. Fue tanto lugar de residencia como centro de gobierno. En el presente aun se realizan rituales reales como coronaciones, funerales y banquetes de estado. Algunos edificios se utilizan como oficinas de administración.

En nuestro recorrido por Tailandia veremos edificios budistas de forma circular y generalmente abovedados, llamados estupas, las que reflejan armonía y perfección, principios de la religión budista que apuntan a la tranquilidad y el desarrollo del buen corazón. La base y el trono representan la ética y el pináculo la mente iluminada. La mayor parte de la población adhiere al budismo, y tal vez el mismo contribuya a la armonía que se respira en Tailandia en donde habitan 70 millones de personas.

La mitología es muy rica, y si bien los tailandeses son muy creyentes también abunda la superstición, de allí que haya una mezcla de Budas y figuras míticas. El folklore tailandés está plagado de fantasmas y espíritus. Las figuras míticas son la representación de la protección ante la mala suerte y la malicia, quizá por ello aparezcan serpientes protectoras en la entrada de los templos, dragones y otras figuras que aparentan ser guardianes y soldados de vigilia.

La garuda es una gran ave mitad humana y es el símbolo nacional de Tailandia al igual que de Indonesia.

Los templos están decorados lujosamente con mucho dorado, piedras, espejos, porcelanas, etc.; su apariencia es deslumbrante y hay que ver para creer.



En uno de estos templos se encuentra el Buda Esmeralda o buda de jade, una pequeña figura de 45 cm de altura, principal icono tailandés.

Las figuras protectoras son diferentes y están rodeando los templos. Se las ve tanto en forma individual como agrupadas.




Continuamos recorriendo templos, todos ellos con numerosas representaciones que hacen tanto a la religión como a la milenaria cultura tailandesa.

El Palacio Real tiene una arquitectura mixta y muestra una belleza excepcional.



Es llamativa la forma que le dan a los árboles con podas geométricas, cuidadas y prolijas.
Saliendo de esta maravillosa ciudad dentro de la ciudad, podremos apreciar otro templo en el que se encuentra el Buda recostado, revestido totalmente en pan de oro, una obra imperdible, nunca vista, que mide 46 metros de largo por 15 metros de altura.


Se puede realizar un paseo en pequeños barcos por el río Chao Phraya, y contemplar el templo del amanecer Wat Arun, otro de los íconos de Bangkok.

Generalmente en los tours guiados, después de esta visita, se realiza una parada en una joyería. Tailandia cuenta con gran cantidad de piedras preciosas, perlas de río, brillantes, esmeraldas, etc. Además pueden encontrarse sedas de muy buena calidad.
Continuaremos nuestras visitas por Tailandia, donde encontraremos algo distinto y deslumbrante.
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