Internacional
Trump y Putin, juntos en Alaska: avances simbólicos, pero sin acuerdo real
En un encuentro que despertó expectativas a nivel global, Donald Trump y Vladimir Putin se reunieron durante casi tres horas en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska. Fue el primer cara a cara entre ambos líderes desde 2019, pero la cumbre terminó sin un acuerdo concreto para poner fin a la guerra en Ucrania.
Si bien calificaron las conversaciones como “productivas” y hablaron de “muchos puntos acordados”, no hubo anuncio de tregua ni de medidas inmediatas. Trump adelantó que planea impulsar una futura reunión trilateral con el presidente ucraniano Volodímir Zelenskiy, mientras que Putin subrayó que su país busca “una solución sostenible” que garantice los intereses de Rusia.
Gestos simbólicos, pero sin acuerdo real
Trump afirmó que informará “de inmediato” a Zelenskiy y a los representantes de la OTAN sobre los temas tratados, destacando que prefiere un acuerdo de paz definitivo en lugar de una simple tregua. El mandatario estadounidense estuvo acompañado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial Steve Witkoff.
Por su parte, Putin —quien viajó junto al canciller Serguéi Lavrov y su asesor Yuri Ushakov— aseguró que “si Trump hubiera sido presidente antes, la guerra en Ucrania tal vez no habría comenzado”. Además, pidió que Europa y Kiev “dejen de intentar socavar el proceso de paz” y sostuvo que la seguridad de Ucrania también debe estar garantizada.
Rechazo en Europa
La cumbre provocó críticas inmediatas desde la Unión Europea, donde varios líderes cuestionaron que Ucrania no haya participado del encuentro. También rechazaron cualquier intento de condicionar su ingreso a la OTAN o a la propia Unión Europea como parte de un eventual acuerdo.
El Kremlin valoró la reunión como “un paso positivo” y un “entendimiento inicial”, pero la falta de definiciones concretas deja en claro que el camino hacia la paz en Ucrania sigue siendo largo y con múltiples obstáculos diplomáticos.