UNLP
Clases intermitentes en la UNLP: breve retorno a las aulas antes de un abril con nuevos paros
Tras varios días de medidas de fuerza, la actividad académica se retoma de manera parcial. Sin embargo, el conflicto salarial docente anticipa nuevas interrupciones que impactarán en el inicio del ciclo lectivo.
La Universidad Nacional de La Plata atraviesa una semana atípica: luego de jornadas de paro, las clases volvieron a dictarse este miércoles, aunque la normalidad será transitoria. El regreso a las aulas se sostendrá solo por unos días, en un contexto de creciente tensión entre el sector docente y el Gobierno nacional.
La reanudación de la actividad académica convive con un calendario ya condicionado. Desde la Asociación de Docentes de la UNLP (ADULP) confirmaron que el plan de lucha continuará con dos semanas completas de paro sin asistencia a los lugares de trabajo. Las medidas están previstas para fines de marzo y también hacia finales de abril, lo que afectará directamente el desarrollo del ciclo lectivo en distintas facultades.
El impacto no será uniforme. Mientras algunas unidades académicas mantendrán el dictado habitual de clases, en otras la adhesión docente promete ser alta, generando un escenario dispar dentro de la universidad. Esta heterogeneidad complica la planificación tanto para estudiantes como para autoridades, que ya analizan alternativas para reorganizar contenidos.
El trasfondo del conflicto radica en reclamos salariales y presupuestarios. Desde el sector docente advierten que la pérdida del poder adquisitivo se profundizó en los últimos meses y califican la situación como crítica. En ese marco, exigen la reapertura urgente de negociaciones paritarias y una recomposición de ingresos que permita sostener la actividad académica.
Además de los paros, el plan de acción incluye estrategias de visibilización como clases públicas, encuentros y espacios de debate. Estas iniciativas buscan trasladar el reclamo a la agenda pública y sumar apoyo dentro y fuera del ámbito universitario.
Entre las acciones previstas, se destaca la organización de una nueva Marcha Federal Universitaria hacia fines de abril. La convocatoria apunta a reunir a distintos sectores del sistema educativo en defensa del financiamiento y el funcionamiento de las universidades públicas.
Con este escenario, el inicio del año académico en la UNLP se perfila incierto. La breve vuelta a clases de esta semana aparece como una pausa dentro de un conflicto más amplio que, lejos de resolverse, se encamina a intensificarse en las próximas semanas.