Sociedad
Fuerte baja del consumo en febrero: supermercados y farmacias, en caída
El consumo masivo volvió a mostrar señales de fuerte debilidad en febrero y profundizó una tendencia que no logra revertirse en el arranque de 2026.
Según el último relevamiento de Scentia, las ventas retrocedieron 6,3% frente a enero y 3,4% en la comparación interanual, lo que dejó al sector en su nivel más bajo desde septiembre de 2024. En el acumulado del primer bimestre, la caída ya llega al 2,1%, un dato que terminó de diluir el leve rebote que se había insinuado durante 2025.
El golpe fue generalizado, pero los supermercados volvieron a aparecer entre los canales más afectados. En febrero registraron una baja de 5,9% interanual y, en la comparación directa con enero, el retroceso fue del 6,3%. También cayeron los autoservicios independientes (-3,8% interanual y -6,4% mensual), los mayoristas (-3,6% interanual y -5,8% mensual), las farmacias (-2,9% interanual y -9,1% mensual) y el canal de almacenes y kioscos (-1,9% interanual y -6,2% mensual).
La única excepción dentro del relevamiento fue el comercio electrónico, que logró despegarse de la tendencia general con una suba de 26,5% interanual en febrero, aunque incluso allí se observó una baja de 2,6% respecto de enero. El contraste volvió a dejar expuesta una brecha cada vez más marcada entre el canal digital y los formatos físicos tradicionales, que siguen sintiendo el peso de la pérdida de poder de compra.
En los supermercados, además, el deterioro fue particularmente fuerte en rubros sensibles del consumo cotidiano. Las mayores bajas interanuales se dieron en bebidas sin alcohol (-12,3%), productos impulsivos como golosinas (-10,3%), perecederos (-7,5%), bebidas con alcohol (-7,4%) e higiene y cosmética (-7%). También cayeron desayuno y merienda (-3,7%), limpieza del hogar y ropa (-3,2%) y alimentación (-2,6%), lo que muestra que el ajuste ya no pasa solo por compras secundarias, sino también por productos básicos.
Desde el sector comercial vinculan esta crisis de ventas con la falta de recuperación real de los ingresos. Fuentes consultadas en el rubro señalaron que las ventas “llevan meses cayendo bastante” y advirtieron que la situación ya afecta la planificación de las empresas. En paralelo, Ámbito remarcó que el deterioro del consumo convive con una pérdida de 7,3% real del poder adquisitivo de los salarios registrados entre septiembre de 2025 y enero de 2026, con un mercado laboral más débil y un avance de la mora en los hogares.