Punto capital
Avanza la investigación por la muerte vinculada a salmonella, pese a resultados negativos en alimentos
Los análisis sobre una muestra tomada en el comercio no detectaron la bacteria, pero la Justicia continúa reuniendo pruebas y testimonios para determinar el origen de la intoxicación.
La investigación por la muerte de un hombre en La Plata, asociada a una intoxicación con salmonella, sigue en curso a pesar de que los últimos estudios realizados sobre alimentos secuestrados no arrojaron resultados positivos. El expediente permanece abierto y bajo análisis mientras se suman peritajes, declaraciones y documentación médica.
Los análisis fueron llevados adelante en el Instituto Biológico Tomás Perón sobre una muestra de comida similar a la que habría consumido la víctima. Sin embargo, el resultado —que indicó ausencia de la bacteria— no es considerado concluyente por los investigadores, ya que no corresponde al mismo alimento ingerido antes del fallecimiento.
El caso salió a la luz tras la muerte de Carlos Galván, ocurrida días después de haber consumido una tortilla adquirida en la Confitería La Ideal. Aunque los estudios médicos confirmaron que el hombre presentaba salmonella en su organismo, todavía no se logró comprobar de manera fehaciente el origen de la contaminación.
La causa está en manos del fiscal Fernando Padován, quien inició actuaciones de oficio bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”. En ese marco, ya se tomaron testimonios clave, entre ellos el de la esposa de la víctima, que detalló la secuencia desde la compra del alimento hasta el desenlace, y el de otra mujer que aseguró haberse descompensado tras consumir productos del mismo local.
Esta última presentó incluso un comprobante de compra y relató que debió ser atendida en el Instituto del Diagnóstico, lo que permitió vincular su caso con el comercio investigado.
En paralelo, el municipio realizó inspecciones en el establecimiento, donde se detectaron distintas irregularidades: alimentos en mal estado, problemas de higiene, documentación incompleta y personal sin libreta sanitaria. Estas faltas derivaron en clausuras sucesivas, incluso por reincidencia tras una reapertura.
Uno de los principales obstáculos en la causa es la falta de trazabilidad del alimento consumido por la víctima, lo que impide reconstruir con precisión su origen, manipulación y conservación. Esa dificultad limita la posibilidad de establecer una relación directa entre el producto y la contaminación detectada en el organismo.
Mientras tanto, la Fiscalía avanza con nuevas medidas, como el análisis de la historia clínica del fallecido y la intervención de áreas técnicas especializadas, en busca de determinar si hubo responsabilidades en la cadena de elaboración y comercialización.
Por su parte, desde la confitería implicada rechazaron cualquier vinculación con el hecho. A través de un comunicado, aseguraron que cumplen con las normativas sanitarias y cuestionaron la información difundida, al sostener que no existen pruebas que los involucren en el caso.
Así, la investigación continúa abierta y sin conclusiones definitivas, en un escenario donde los indicios médicos conviven con la falta de evidencia directa sobre el alimento bajo sospecha.