Política
Qué aumentos llegan en abril y cómo impactan en La Plata y el resto del AMBA
Desde el miércoles 1° entrarán en vigencia nuevas subas en colectivos, luz, agua, medicina prepaga y alquileres, en un contexto marcado por la continuidad de la quita de subsidios y por mecanismos de actualización atados a la inflación.
Según distintos relevamientos, las consultoras privadas proyectan que la inflación de marzo se movería cerca del 3%, un dato que vuelve a empujar varios de estos ajustes.
En el caso del transporte público, el aumento impactará sobre los colectivos del AMBA. Para quienes tengan la SUBE registrada en la provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo de 0 a 3 kilómetros pasará a costar $873,37, lo que representa una suba del 4,9%. También subirán los otros tramos del cuadro tarifario bonaerense, con valores de $972,93 para viajes de 3 a 6 kilómetros y de $1.047,14 para trayectos de 6 a 12 kilómetros.
Las tarifas eléctricas también tendrán actualización en el área metropolitana. En las zonas concesionadas por Edenor y Edesur se aplicarán nuevos cargos fijos y variables, y en el caso de Edesur un usuario residencial de altos ingresos pasará a pagar un cargo fijo de $1.393,73 para consumos básicos. A eso se suma el ajuste en el servicio de AySA, que completará un nuevo tramo de aumento y llevará el costo promedio del agua a $23.648,56.
En salud privada, las empresas de medicina prepaga aplicarán un incremento promedio del 2,9% desde abril, en línea con la inflación de febrero. Entre las firmas que ya informaron ajustes aparecen OSDE, Galeno, Swiss Medical, Omint, Avalian, Hospital Alemán y Sancor Salud, mientras que el Hospital Italiano notificó una suba algo menor, del 2,7%.
El mercado inmobiliario también sumará presión para quienes todavía tienen contratos bajo la vieja Ley 27.551. En esos casos, los alquileres que deban actualizarse en abril lo harán con un incremento del 33,3%, según el Índice de Contratos de Locación (ICL). Ese ajuste vuelve a pegar de lleno tanto en el AMBA como en ciudades como La Plata, donde todavía hay inquilinos atados a ese esquema anual.
A todo eso se agrega la incertidumbre por los combustibles. Aunque el Gobierno resolvió postergar una suba mayor de impuestos para evitar un salto más brusco en el corto plazo, el precio de la nafta sigue bajo presión por los incrementos previos y por el impacto del petróleo a nivel internacional. De hecho, en la Ciudad de Buenos Aires la súper ya superó los $2.000 en algunos surtidores, una referencia que también enciende alarmas en el resto del país.