Sociedad

Crece la morosidad de los hogares y las billeteras virtuales muestran el dato más alarmante

Crece la morosidad de los hogares y las billeteras virtuales muestran el dato más alarmante
Facundo Benitez
13 Abr, 2026

Un informe de la consultora 1816, elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central, advirtió que el incumplimiento en los pagos de préstamos de familias volvió a crecer en febrero. El deterioro también se profundizó en el financiamiento no bancario, donde la irregularidad rozó el 30%.

En paralelo, la mora de las empresas subió de 2,8% a 2,9%, mientras que la irregularidad total del crédito al sector privado avanzó de 6,4% a 6,7%.

El dato es sensible porque enero ya había cerrado con un deterioro fuerte. En su Informe sobre Bancos, el BCRA había informado que el ratio de irregularidad del crédito al sector privado llegó a 6,4% en el primer mes del año, con una mora de 10,6% en financiaciones a familias y de 2,8% en empresas. Sobre esa base oficial, el cálculo privado de febrero marca que la tendencia no se frenó y que el problema sigue concentrándose en los hogares.

Según 1816, la mora de las familias con entidades financieras subió por decimosexto mes consecutivo y alcanzó su valor más alto desde 2004. Además, el informe remarcó que la suba fue generalizada: el deterioro avanzó en 28 de los 30 principales bancos que explican más del 95% del crédito otorgado a ese segmento.

Pero el cuadro más delicado aparece fuera del sistema bancario tradicional. Siempre según la lectura de 1816 sobre la Central de Deudores, la irregularidad en el financiamiento a familias otorgado por entidades no financieras subió más de dos puntos en febrero y llegó a 29,9%. Allí entran billeteras virtuales y otros proveedores no bancarios de crédito, un universo que ya representa cerca del 17% del total de préstamos a familias si se suman las financiaciones bancarias y no bancarias.

El trasfondo de ese deterioro también se cruza con la situación de los ingresos. El último informe de distribución del ingreso del INDEC mostró que, en el cuarto trimestre de 2025, el ingreso promedio de la población ocupada fue de $1.068.540, pero el ingreso mediano quedó en $800.000, lo que implica que la mitad de las personas ocupadas ganó menos que ese valor. El mismo trabajo indicó que el promedio de los primeros cuatro deciles fue de apenas $392.439, un dato que refleja la fuerte dispersión salarial.

Con ese contexto, la mora no parece responder sólo al tamaño del crédito sino también a la desigualdad en la recuperación económica. El propio informe citado por TN sostuvo que, pese a la mejora de algunos indicadores de actividad, hay amplios sectores sociales que no logran absorber ese repunte, mientras siguen lidiando con tasas altas y menor capacidad de pago.

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