Estudiantes
A 58 años de la hazaña de Estudiantes campeón de América: una noche que cambió la historia de la ciudad y del fútbol argentino
En mayo de 1968, Estudiantes de La Plata conquistó su primera Copa Libertadores y comenzó una era dorada que convirtió al club en símbolo mundial del fútbol argentino.
Hay noches que quedan grabadas para siempre en la memoria de una ciudad. Y para Estudiantes de La Plata, aquella de mayo de 1968 fue mucho más que un partido: fue el inicio de una revolución futbolística que cambió para siempre la historia del club y del fútbol sudamericano.
Hace 58 años, el Pincha conquistaba su primera Copa Libertadores de América tras vencer a Palmeiras en una final histórica y comenzaba a construir una identidad que todavía hoy atraviesa a generaciones enteras de hinchas albirrojos.
El equipo de Osvaldo Zubeldía que revolucionó el fútbol
La conquista de 1968 tuvo detrás a un hombre clave: Osvaldo Zubeldía, el entrenador que transformó a Estudiantes en un equipo adelantado a su época.
Con trabajo táctico, estudio obsesivo de los rivales, jugadas preparadas y una mentalidad competitiva inédita para aquellos años, Zubeldía armó un plantel que rompió con la lógica del fútbol argentino dominado históricamente por los grandes de Buenos Aires.
Aquel equipo estaba integrado por nombres que quedaron inmortalizados en la historia pincharrata: Carlos Salvador Bilardo, Juan Ramón Verón, Oscar Malbernat, Eduardo Flores, Raúl Madero, Alberto Poletti, Marcos Conigliaro y Óscar Pachamé, entre otros.
Todos ellos formaron parte de un plantel que convirtió a Estudiantes en una referencia internacional.
La final contra Palmeiras y la primera Libertadores
La final de la Copa Libertadores 1968 enfrentó a Estudiantes con Palmeiras de Brasil en una serie durísima.
Tras ganar 2-1 en La Bombonera, con goles de Verón y Flores, y perder 3-1 en San Pablo, nuevamente anotando Verón el equipo albirrojo se vio forzado a disputar un tercer partido desempate en Montevideo.
Allí, el 16 de mayo de 1968, Estudiantes triunfó 2-0 con las anotaciones de Verón y Ribaudo, y se consagró campeón gracias a la ventaja deportiva acumulada.
Esta consagración fue apenas el punto de partida de la etapa más gloriosa de Estudiantes. Meses después llegaría la conquista de la Copa Intercontinental frente al Manchester United de George Best y Bobby Charlton, consolidando definitivamente la leyenda del León, y luego llegarían las Copas de 1969 y 1970 para cerrar un histórico tricampeonato.
La identidad pincharrata y el legado en La Plata
En La Plata, el recuerdo de aquel equipo sigue vivo como uno de los pilares de la identidad albirroja.
La mística de Estudiantes comenzó a construirse alrededor de valores como el esfuerzo, la inteligencia táctica, la cultura del trabajo y la competitividad, conceptos que todavía hoy forman parte del ADN del club.
La campaña de 1968 también posicionó a La Plata en el mapa grande del fútbol mundial y marcó a fuego una ciudad atravesada históricamente por la pasión futbolera.
A casi seis décadas de aquella noche histórica, el recuerdo de “Estudiantes de América” sigue intacto en la memoria del pueblo pincharrata y en las páginas más grandes del fútbol argentino.