Crónicas del mundo

Sevilla y su riqueza cultural, primera entrega: el Real Alcázar

Sevilla y su riqueza cultural, primera entrega: el Real Alcázar
Facundo Benitez
22 Ene, 2023

Por Silvia Franchi.

Los comienzos de la historia de Sevilla

Sevilla es una ciudad y municipio de España, capital de la provincia de Andalucía,  milenaria y rica en historia y patrimonio cultural, un destino inolvidable que invita a recorrerlo y volver alguna otra vez en el transcurso del tiempo, por su atractivo, belleza y especialmente por sus habitantes, los andaluces sevillanos que  tanto gozan de la alegría de vivir.

Un breve repaso de la historia de Sevilla nos permitirá comprender mejor sus monumentos, sus palacios y particularmente el Real Alcázar, uno de los más importantes del mundo musulmán en España, después de Granada.

En la época Romana el territorio de Sevilla fue ocupado en primer lugar por los fenicios, luego por los griegos y más tarde por los cartagineses,  aunque la ciudad cobró verdadera importancia en el año 43 AC cuando fue tomada por Julio César, momento en el cual llegó a ser la urbe más importante de la provincia romana de la Bética y tomó el nombre de Hispalis, como en la época fenicia.

El río Guadalquivir era una excelente vía para el comercio de productos como frutos secos, aceite, trigo, vino, minerales, etc., los cuales ya se exportaban desde tiempos antiguos. Cuando cayó el Imperio Romano, la ciudad fue ocupada por los visigodos.

En el año 711 de la era Cristiana, la invaden y toman los árabes musulmanes y comienza la época Islámica, con sus tradiciones  y creencias religiosas. Los musulmanes aportaron técnicas de aprovechamiento agrícola, conocimientos botánicos y científicos, particularmente las matemáticas, además de su desarrollo intelectual durante ocho siglos.

A la llegada de los musulmanes cambia su antiguo nombre de Hispalis  por el de Isbiliya, de donde deriva Sevilla. En el año 715, la ciudad pasó a depender del poder central islámico de Córdoba, y punto de encuentro entre Oriente y Occidente.

En 1248 el  Rey Cristiano Fernando III entra en la ciudad y la toma, antes de la caída de Granada, que fuera la corte habitual y más importante de los musulmanes. El poder cristiano la convierte en una urbe de gran dinamismo e impulsa la construcción de la catedral católica, que marca el triunfo definitivo de la Cristiandad sobre el Islamismo.

En 1492, con el descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón, Sevilla se convirtió en un monopolio del tráfico con las Indias y centro de riquezas con un puerto en apogeo en donde confluían mercaderes, aristócratas, religiosos, burócratas, artesanos, marineros y hombres de la cultura. Se impone el poder de los reyes católicos de Castilla y León, con su emblemático blasón donde figuran un castillo y el león que representa el poder.

Siglos XVI al XIX-XX

Durante el siglo XVI se construyeron edificios importantes como el Archivo de Indias, el Ayuntamiento, la Audiencia y la Casa de la Moneda.  También la Universidad, en donde se instaló la primera imprenta. Lamentablemente, en 1649 se desató una peste que diezmó la ciudad, y acabó con la mitad de su población. 

En el periodo de la Contrarreforma se instalaron 73 conventos, algunos deslumbrantes, que muestran el esplendor del estilo Barroco.  El Barroco inunda la ciudad en sus iglesias y algunos edificios que aún se conservan. En ese ambiente religioso surgieron grandes pintores, como Bartolomé Murillo, pintor sevillano pródigo y que  reflejara en su obra la vida cotidiana de la época, así como muchas obras de profundo contenido religioso.  Murillo fue el creador del ícono de Sevilla, con sus patronas Santa Justa y Santa Rufina, obra de inigualable belleza en la que portan en sus manos la Giralda, el campanario de la Catedral.

En el Siglo XIX tiene lugar una gran transformación  urbana, se demolieron murallas, puertas y edificios religiosos para abrir plazas y avenidas, así como se trazaron los ensanches.

En 1929 se realizó la Exposición Iberoamericana, celebración que modificaría notablemente el aspecto de la ciudad. Allí se construye la monumental Plaza España, que será presentada en una edición futura. En 1960 se produce una modernización debido a la gran expansión demográfica, que no ha cesado, así como el crecimiento económico y urbano.

Bienvenidos al Real Alcázar (iniciado por Abderrahman en el Siglo III)

El ingreso se realiza por el Patio de las Banderas, coronado por el león, blasón del poder de los reyes cristianos. Se deben comprar las entradas on line con suficiente anticipación debido a la gran afluencia de público, dado que el aforo no debe superar las 400 personas por turno. Sobre la hora puede no haber tickets y son muy estrictos en las boleterías. Una tarde por semana se pueden conseguir entradas gratuitas con antelación.

El alcázar se construyó como residencia de los reyes musulmanes y tiene una arquitectura compleja, dado que su historia data de muchos siglos y convergen diversos estilos, según la época y las sucesivas adiciones y modificaciones, que datan desde el Siglo V hasta el presente. El estilo más antiguo es el almohade, musulmán, que comprende desde el Siglo V hasta el Siglo XII. Las aberturas se construyen con forma de arcos de herradura y la decoración de las paredes es de yesería romboidal y contenido en forma de filigranas. Las paredes se decoran con mayólicas que expresan refinamiento y profundo sentido religioso.

Cuando toman la ciudad los reyes católicos,  se impone el estilo mudéjar, que preserva la impronta musulmana y agrega en su decoración la influencia cristiana. En este periodo los reyes conservaron a los artesanos musulmanes, cuyas mayólicas representaban solamente figuras geométricas y vegetales, representantes de lo sagrado, y les encargaron las modificaciones con animales y figuras que representan el poder cristiano. La cultura musulmana no incluía figuras humanas ni animales, que es lo que va a agregar la cultura cristiana, de allí que puedan reconocerse los diferentes estilos.

Finalmente a partir del Siglo XV en adelante se imponen el estilo gótico, el renacentista y el barroco. Estos estilos se pueden ver ensamblados a la obra existente o en nuevas salas que se fueron construyendo sucesivamente, así como una capilla cristiana. La combinación de estilos está muy bien lograda y mantiene la armonía edilicia.

Ingreso al Patio de la Montería o Patio del León

Debe su nombre a que era el lugar de reunión de caballeros y monteros, jaurías y caballos, que se convocaban cuando el rey salía de caza por las proximidades de Sevilla.

En la fachada del edificio se pueden observar las aberturas realizadas en estilo musulmán que tienen forma de herradura (arco de medio punto), y están distribuidas en forma simétrica. En la parte superior se observan las mayólicas y la fachada está decorada con yesería en forma de rombos. El techo de madera fue agregado por los reyes cristianos. Los rombos son almohades, realizados con la técnica decorativa denominada lacería. El ensamble está perfectamente logrado.

La obra fue encomendada en el Siglo XIV por Pedro el Cruel (cristiano) y que fusiona los estilos almohade y mudéjar. Pedro el Cruel mantenía buenos vínculos con el rey musulmán Mohammad V de Granada, ciudad que todavía no era cristiana, e imitó el estilo de la Alhambra. Quedaba impresionado cuando visitaba aquella ciudad y mantenía acuerdos con los musulmanes. El objetivo de toda esta decoración era impresionar a los visitantes, y el esplendor de la obra refrendaba el poder de la Realeza.

Luego se accede a las diferentes salas de recepción y lugares de encuentro de los visitantes, que eran parte de la vida de las autoridades de cada periodo.

El arco de medio punto está sostenido por columnas clásicas de estilo griego, y se puede observar el detalle del trabajo en estuco. El techo de madera está realizado con motivos geométricos.

El Patio de las Doncellas

El Patio de las Doncellas, esplendoroso y lleno de detalles, muestra arte, perfeccionismo y una distribución armoniosa y planificada. Todos los patios interiores cuentan con estanques o fuentes y jardines, característica de los palacios musulmanes. Son un símbolo de purificación, y también refrescan el ambiente debido a las altas temperaturas de Andalucía, que en verano rozan los 45 grados Celsius.

Se pueden observar las características almohades en la parte inferior, y el agregado renacentista en la parte superior, donde se encuentran las salas y dormitorios que ordenaron los reyes cristianos. Aun hoy este recinto pertenece a la Corona Real Española, aunque rara vez concurren al Alcázar, solamente cuando se realizan algunos eventos oficiales.

El estanque da frescura y a los costados hay jardines con pequeños árboles y  decoraciones de arcos de medio punto entrecruzados. Es interesante conocer la historia de este monumento para disfrutar y comprender el significado de todos los detalles y simbología.

Las paredes de los pasillos están cubiertas por mayólicas que además de su inigualable belleza, expresan  significados religiosos que hacen a la cultura musulmana (que también se pueden ver en Turquía y Granada),  y que es interesante interpretar.

En aquellas épocas no había computadoras, y se puede observar el ensamble geométrico de las mayólicas, perfectamente combinadas con colores armónicos y vivaces, que representan estrellas, vegetación abstracta y símbolos religiosos musulmanes.

En la parte superior hay textos árabes, y luego se agregaron los leones de la corona cristiana, así como las columnas de Hércules que Carlos V impuso como Plus Ultra, el poder de la realeza.

En la próxima edición continuaremos recorriendo el Alcázar, que como puede verse, tiene mucho para ver y comprender por todos sus detalles artísticos, religiosos y culturales. Recorreremos nuevas salas de importancia relevante, así como los jardines y construcciones exteriores.

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