Política

Advierten que la reforma del Banco Central habilita a endeudarse con las reservas sin pasar por el Congreso

Advierten que la reforma del Banco Central habilita a endeudarse con las reservas sin pasar por el Congreso
Luciano Neder
27 Ago, 2026

El artículo 13 del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que obtuvo media sanción en Diputados, amplía las facultades del organismo para utilizar oro, divisas y otros activos de las reservas como garantía de operaciones financieras. La modificación también reavivó las dudas sobre el traslado de lingotes de oro al exterior.

La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados abrió una fuerte discusión por uno de sus puntos menos visibles: la posibilidad de que el organismo utilice activos de sus reservas como garantía para conseguir financiamiento en el exterior.

El eje de la controversia está en el artículo 13 del proyecto, que modifica el actual artículo 33 de la Carta Orgánica y amplía las operaciones que puede realizar el BCRA con los activos que integran sus reservas.

Según el texto aprobado, el menú incluye oro, divisas y otros activos financieros líquidos, que podrían ser utilizados como respaldo en operaciones propias de banca central, como préstamos y repos.

La modificación generó críticas porque, según sus detractores, podría permitir una nueva arquitectura de endeudamiento externo del Banco Central sin una autorización específica del Congreso.

Qué cambia con el artículo 13

Hasta ahora, la legislación establecía que el Banco Central podía mantener parte de sus activos externos en depósitos, operaciones a interés en bancos del exterior o instrumentos de reconocida solvencia y liquidez, pagaderos en oro o moneda extranjera.

La reforma amplía esas posibilidades y agrega expresamente que esos activos pueden ser utilizados como garantía de operaciones propias de banca central.

El cambio es significativo porque las reservas dejan de ser solamente activos administrados por el organismo y pasan también a funcionar como respaldo potencial de operaciones financieras.

El proyecto incorpora además la inembargabilidad de los bienes que integran las reservas, una protección que anteriormente estaba contemplada en la Ley de Convertibilidad.

Así, mientras las reservas quedarían protegidas frente a embargos de terceros, el propio Banco Central podría afectarlas voluntariamente como garantía de sus operaciones.

La reforma también amplía las posibilidades de financiamiento externo del BCRA. El proyecto incorpora a bancos internacionales privados entre las contrapartes con las que el organismo puede tomar préstamos y flexibiliza las restricciones vinculadas con contratos financieros internacionales, permitiendo acuerdos bajo condiciones habituales del mercado.

La combinación de estas modificaciones es la que genera mayor preocupación entre los críticos de la iniciativa: el Banco Central podría ampliar sus contrapartes, acceder a financiamiento externo y utilizar activos de sus reservas como garantía.

Desde esa perspectiva, la discusión excede la cuestión de la independencia del BCRA y se concentra en los límites institucionales para asumir compromisos financieros respaldados por reservas.

La modificación también volvió a poner bajo la lupa una de las operaciones más controvertidas de la gestión económica: el traslado de lingotes de oro de las reservas al exterior.

La operación había sido detectada a partir de información sobre envíos realizados mediante empresas vinculadas al transporte de valores y vuelos comerciales. Inicialmente, el Gobierno no había informado oficialmente el movimiento.

Posteriormente, el entonces ministro de Economía Luis Caputo reconoció que el oro había sido trasladado al exterior con el objetivo de obtener un rendimiento financiero.

Sin embargo, según las críticas planteadas sobre la operación, quedaron interrogantes respecto de cuánto oro fue trasladado, dónde quedó depositado y bajo qué contratos se realizó la operación.

En ese contexto, quienes cuestionan el artículo 13 consideran que la nueva redacción podría darle un marco legal más amplio a operaciones de este tipo.

El artículo generó tensión durante el tratamiento en particular del proyecto en Diputados. El oficialista Santiago Pauli planteó que la iniciativa fuera votada por títulos y no artículo por artículo. Desde la oposición, Germán Martínez reclamó que los puntos considerados más sensibles pudieran ser tratados de manera individual.

El intercambio terminó en una fuerte discusión con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

“No tenés palabra”, le recriminó Martínez a Menem durante el cruce. El titular de la Cámara respondió: “Conmigo no”. La discusión continuó hasta que intervino Cristian Ritondo, quien colaboró para destrabar la situación.

La discusión sobre el artículo 13 no se limita a la administración de las reservas. En el fondo, plantea cuál debe ser el grado de control del Congreso sobre las operaciones de financiamiento externo realizadas por el Banco Central.

Para los sectores que cuestionan la reforma, la combinación entre mayores facultades de endeudamiento, nuevas contrapartes internacionales y la posibilidad de ofrecer reservas como garantía podría permitir que el BCRA asuma compromisos financieros sin atravesar el mismo nivel de control legislativo que requiere el endeudamiento soberano.

El oficialismo, en cambio, sostiene la necesidad de dotar al Banco Central de herramientas acordes con el funcionamiento de los mercados financieros internacionales.

Con media sanción de Diputados, el debate se trasladará ahora al Senado. Allí, el alcance de las nuevas facultades del Banco Central y el destino que pueda darse a sus reservas volverán a quedar en el centro de la discusión política y económica.

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