Sociedad
Agostina Páez cambió su estrategia de defensa y pidió disculpas públicas en Brasil
Agostina Páez, la abogada argentina investigada en Brasil por injuria racial tras un episodio ocurrido en enero en un bar de Ipanema, volvió a hablar públicamente y expresó su arrepentimiento. En las últimas horas se conoció un audio en el que reconoció que actuó mal y aseguró que está pagando las consecuencias de lo sucedido.
En ese mensaje, Páez sostuvo que cometió un error, que aprendió de lo ocurrido y que espera que su caso sirva como ejemplo. El pronunciamiento marcó un giro en su postura pública, después de varias semanas de silencio en medio del proceso judicial que enfrenta en Río de Janeiro.
Giro en la defensa
El cambio de estrategia se definió tras una reunión en Río con la abogada brasileña Carla Junqueira, que asumió formalmente su representación luego de la ruptura con el abogado anterior, Ezequiel Roitman. Según explicó la nueva defensora, ya no buscarán discutir si el hecho ocurrió o no, sino admitir el error y reencauzar la defensa desde otra posición.
Junqueira, que lideró la querella de Thelma Fardin en la causa que terminó con la condena de Juan Darthés en Brasil, apuntó a cambiar el enfoque para mostrar el impacto personal que tuvo el caso sobre Páez. De acuerdo con esa línea, la joven permanece con tobillera electrónica en un barrio alejado de la zona turística de Río, atraviesa un tratamiento psicológico y, según su defensa, recibió amenazas que limitaron incluso sus salidas autorizadas.
Qué busca ahora su entorno legal
Mientras avanza la causa, el Ministerio Público Fiscal de Río de Janeiro rechazó el pedido de la defensa para que Páez pueda volver a la Argentina. Además, quedó fijada una audiencia para el próximo 24 de marzo, fecha clave para el futuro del expediente.
En paralelo, la nueva defensa pidió reuniones urgentes con el juez y con la promotora del caso del Juzgado Penal 37 de Río de Janeiro. También estaba previsto un encuentro con el cónsul general argentino en Río, Jorge Enrique Perren, con la intención de ofrecer garantías institucionales ante la Justicia brasileña y reforzar la idea de que el caso no quedará impune.
El eje del nuevo planteo
Aunque ahora hubo un reconocimiento público del error, la defensa seguirá insistiendo en incorporar registros completos del episodio ocurrido el 14 de enero en Ipanema. La intención es sostener que los gestos racistas se dieron en medio de un conflicto previo y que forman parte de una secuencia que, según su abogada, debe verse en contexto.