Internacional
Alemania quedó en el centro de la discusión por su postura frente a la guerra en Gaza
El gobierno de Friedrich Merz evitó sumarse a una declaración internacional contra Israel, aunque el canciller volvió a cuestionar las acciones militares en la Franja. La decisión abrió un nuevo foco de tensión dentro de la coalición alemana.
La posición de Alemania frente a la guerra en Gaza volvió a generar cuestionamientos dentro del propio gobierno de Friedrich Merz. Mientras el canciller asegura que Berlín no comparte la forma en que Israel está llevando adelante sus operaciones militares, integrantes de su coalición consideran insuficiente esa postura y reclaman medidas más firmes.
El principal motivo de la discusión fue una declaración respaldada por la Unión Europea y otros 28 países occidentales. El documento reclamó a Israel que termine de inmediato con la guerra y expresó una fuerte preocupación por la situación de los civiles palestinos.
Alemania decidió no adherir al pronunciamiento, pese a que entre los países que sí lo suscribieron se encuentran Reino Unido y Francia.
El texto internacional cuestionó particularmente las dificultades para que la población de Gaza reciba asistencia humanitaria y calificó de “horrible” la muerte de más de 800 civiles que buscaban obtener ayuda. También condenó lo que describió como un “goteo de ayuda” hacia los palestinos.
Una ministra alemana cuestionó la decisión
La decisión de Berlín provocó diferencias dentro de la coalición que encabeza Merz.
Reem Alabali Radovan, ministra de Desarrollo Internacional e integrante del Partido Socialdemócrata (SPD), manifestó públicamente su desacuerdo con que Alemania haya quedado fuera de la declaración.
La funcionaria consideró razonables los reclamos planteados por los 29 países y señaló que hubiera querido que su propio país acompañara la iniciativa.
El planteo expone una diferencia dentro del gobierno alemán: mientras sectores de la coalición buscan una respuesta más contundente frente a Israel, el Ejecutivo sostiene que sus críticas ya reflejan una posición similar a la expresada por los gobiernos que firmaron el documento.
Merz cuestionó las operaciones israelíes en Gaza
El canciller alemán, por su parte, aseguró que su gobierno ya transmitió directamente su posición al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Merz afirmó que durante una conversación con Netanyahu le dejó claro que Alemania no comparte la política de su gobierno respecto de Gaza.
El mandatario también puso el foco en las condiciones que atraviesa la población civil y reclamó que se garantice el ingreso de la asistencia humanitaria necesaria a la Franja.
En ese marco, fue especialmente crítico con la actuación de las fuerzas israelíes y sostuvo que la manera en que el Ejército está desarrollando sus operaciones en Gaza “no es aceptable”.
De esta forma, Merz intenta diferenciar su postura de un respaldo sin cuestionamientos a las acciones israelíes, aunque por el momento mantiene la decisión de no haber firmado la declaración internacional.
Berlín sostiene que no existe una diferencia de fondo
Ante las críticas, el gobierno alemán defendió su posición.
Stefan Kornelius, portavoz del Ejecutivo, afirmó que la decisión de no suscribir el documento no implica que Alemania tenga una visión diferente sobre la situación humanitaria en Gaza.
Según explicó, tanto Merz como su ministro de Relaciones Exteriores habían expresado el día anterior críticas muy fuertes a las acciones de Israel en la Franja.
Para el gobierno alemán, las declaraciones realizadas por sus autoridades tienen un contenido y un alcance similares a los planteados en la declaración respaldada por los otros 29 países.
La discusión, sin embargo, dejó expuesta la presión que enfrenta Merz dentro de su propia coalición para transformar sus críticas públicas hacia Israel en una posición diplomática más dura.