Sociedad
Crisis de alquileres: el 30% dejó su vivienda y el 88% teme no pagar
El mercado inmobiliario en Argentina está en un punto crítico. La escalada de precios y la pérdida de poder adquisitivo han convertido el acceso a la vivienda en un desafío casi imposible para miles de inquilinos.
Según la Encuesta Nacional Inquilina de marzo, elaborada por Inquilinos Agrupados, el 30% de los inquilinos tuvo que mudarse por no poder afrontar los aumentos del alquiler, y el 88% teme no poder pagar en los próximos meses.
Una realidad insostenible
Desde la eliminación de regulaciones y la dolarización de los contratos en algunos casos, el costo del alquiler ha aumentado drásticamente. De los contratos firmados en 2024, el 65,5% se establecieron desde el 1° de enero, con ajustes mensuales, trimestrales o cuatrimestrales en el 80% de los casos. La falta de estabilidad genera una movilidad forzada: el 30% de los inquilinos encuestados aseguró que tuvo que dejar su hogar porque ya no podía sostener los costos.
El sobreendeudamiento también es un problema creciente. Los datos reflejan que el 10% de los inquilinos con menores ingresos destina hasta el 20% de su sueldo al alquiler, mientras que el 10% más afectado llega a gastar más del 60% de su salario en vivienda. Este último grupo se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad, con serios riesgos de exclusión habitacional.
¿Quiénes son los más afectados?
Los jóvenes entre 25 y 34 años encabezan la lista de quienes más sufren la crisis inmobiliaria: el 34,8% de ellos tuvo que mudarse por no poder pagar. Además, el 59,1% de los inquilinos en situación más crítica son mujeres, lo que evidencia una dimensión de género en la problemática. Gran parte de los afectados son monotributistas, trabajadores informales o empleados sin estabilidad laboral.
Los datos de precios reflejan el drama de alquilar en Argentina. En la Ciudad de Buenos Aires, un monoambiente cuesta en promedio $398.362, un dos ambientes $445.934 y un tres ambientes $606.669. En la provincia de Buenos Aires, los valores son algo menores: $233.200, $321.930 y $409.826 respectivamente. Sin embargo, la suba de precios es constante, lo que hace imposible proyectar un presupuesto a largo plazo.
Regulación y posibles soluciones
Ante este escenario, la mayoría de los inquilinos exige medidas urgentes. El 87,4% rechaza la idea de que "el mercado se regula solo", mientras que el 76,8% considera que el Estado debe intervenir para controlar los precios. Además, el 56,5% apoya limitar la cantidad de propiedades que puede tener una persona o empresa, y el 83,4% está de acuerdo con prohibir que haya viviendas desocupadas por más de tres meses.
El problema del alquiler en Argentina no es solo económico, sino social. Con un mercado desregulado y una crisis salarial sin freno, la vivienda se convierte en un bien de lujo al que cada vez menos personas pueden acceder. La pregunta que queda es: ¿hasta cuándo se podrá sostener esta situación sin medidas concretas?