Sociedad
ANMAT prohíbe la venta de un yogurt griego y un aceite de oliva: alertan sobre los riesgos para la salud
La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) prohibió este viernes la venta y el consumo de un yogurt griego y un aceite de oliva tras considerarlos peligrosos para la salud.
A través de Disposiciones publicadas en el Boletín Oficial, el organismo advirtió que ambos productos no cumplen con la normativa alimentaria vigente.
¿Qué yogurt está prohibido?
La Disposición 1988/2025 publicada en el Boletín Oficial de la Nación informa que el yogurt prohibido es de la marca Capuli, etiquetado como “Yogur griego, natural con stevia”. Este producto, de 160 gramos, comenzó a ser investigado tras una consulta de un consumidor al Instituto Nacional de Alimentos (INAL), quien dudó de la autenticidad del producto.
Luego de una exhaustiva investigación, la ANMAT determinó que el yogurt Capuli carece de los registros necesarios para su comercialización. Específicamente, el producto no posee el Registro Nacional de Establecimiento (RNE) ni el Registro Nacional de Producto Alimenticio (RNPA), lo que lo convierte en ilegal. La medida prohíbe su venta en todo el país y también en plataformas de venta online.
El aceite de oliva también fuera de circulación
En paralelo, la ANMAT emitió la Disposición 1982/2025 para prohibir la venta de un aceite de oliva rotulado como Olivar Cuenco de Sol, Virgen Fino - Primera presión extracción en frío. Este aceite, elaborado por la empresa Olivar Albardón, de San Juan, también fue considerado ilegal por no cumplir con los requisitos de registro. Además, se descubrió que el producto usaba números de RNE y RNPA falsos, lo que refuerza su carácter fraudulento.
Al igual que el yogurt, la ANMAT advirtió que este aceite de oliva no cuenta con los registros pertinentes, lo que hace que su comercialización sea ilícita y peligrosa para los consumidores.
Conclusión: ¿Por qué evitar estos productos?
Ambos productos son peligrosos para la salud, ya que no cumplen con la normativa alimentaria que garantiza la seguridad y la autenticidad de los productos que consumimos. La ANMAT insiste en que los consumidores eviten la compra y consumo de estos productos tanto en comercios físicos como en plataformas de venta online.