Punto capital
Apagón en La Plata: los descuentos no convencen a los vecinos y crece el malestar
La Provincia estableció una compensación para unos 65 mil usuarios afectados por la explosión de la Estación Transformadora Tolosa de EDELAP. La bonificación será del 20% por cada 24 horas sin luz y del 0,8% por cada hora adicional, pero los damnificados aseguran que el beneficio está lejos de cubrir las pérdidas ocasionadas por el apagón.
La compensación anunciada por la Provincia de Buenos Aires para los vecinos afectados por la explosión de la Estación Transformadora Tolosa de EDELAP no logró conformar a los usuarios que permanecieron durante horas o incluso días sin suministro eléctrico.
Para muchos de los damnificados, el descuento previsto en las próximas facturas no alcanza a cubrir los alimentos, medicamentos y otros productos que debieron desechar, además de las dificultades para trabajar y comunicarse.
La medida alcanza a unos 65 mil usuarios afectados por el incendio ocurrido durante la madrugada del 17 de agosto. Según la resolución 682/2026, la distribuidora deberá aplicar una bonificación equivalente al 20% de los conceptos eléctricos facturados por cada 24 horas sin servicio, contabilizadas desde las 2.30 de ese día.
Cuando el corte no complete o exceda las 24 horas, se adicionará un descuento del 0,8% por cada hora sin suministro. La compensación aparecerá en las facturas bajo el concepto “Bonificación evento Estación Transformadora Tolosa del día 17/08/2026”.
El caso de Laura, vecina de Tolosa, permite dimensionar cómo funcionará el mecanismo. Permaneció sin luz desde las 2.30 del lunes 17 hasta las 13.30 del miércoles 19, unas 59 horas en total.
Por las primeras 24 horas recibirá una bonificación del 20%; por las siguientes 24 horas, otro 20%; y por las 11 horas restantes, un 8,8%. En total, el descuento alcanzaría el 48,8% de los conceptos eléctricos facturados.
Sin embargo, ese porcentaje no necesariamente representará casi la mitad de la factura final, ya que la bonificación se calcula sobre los conceptos eléctricos y no sobre impuestos, tasas u otros cargos incluidos en el comprobante.
“La verdad es que parece un chiste”, cuestionó Laura. Según explicó, durante el apagón perdió alimentos y medicamentos, no pudo trabajar con normalidad y también quedó sin internet y con dificultades para comunicarse.
“Fue realmente catastrófico. Con esa compensación ni siquiera se llega a cubrir los gastos económicos fácilmente medibles, como son los productos perdidos”, sostuvo.
La vecina también se sumó al petitorio impulsado por habitantes de Tolosa que reclaman una compensación que se extienda durante seis meses.
El malestar se profundizó porque, pese al operativo de emergencia desplegado tras el incendio y a la instalación de generadores en distintos puntos de la Ciudad, los problemas con el suministro eléctrico no terminaron.
Durante los últimos días se registraron nuevas interrupciones en distintos barrios. Tolosa y La Loma volvieron a presentar reclamos de vecinos que denunciaron cortes prolongados.
"Hace tres días estuvimos desde las 4 de la tarde hasta las 9 o 10 de la noche sin luz. Los generadores siguen instalados en 7 y 526, no sé si no anduvieron o qué pasó”, relató Laura.
Marcelo, vecino de 5 y 524, también cuestionó el alcance de la compensación. “El beneficio es una burla. No se trató de usar velas o luces de emergencia por algunas horas. Fue una privación total del servicio por varios días”, afirmó.
El vecino describió jornadas con viviendas sin calefacción, agua ni refrigeración, además de dificultades para asistir a personas enfermas, niños y adultos mayores.
Desde Villa Castells, Andrea, vecina de 10 y 505, sostuvo que el anuncio puede servir para descomprimir el malestar, pero advirtió que no resuelve el problema de fondo.
“Mirá, creo que lo hacen para calmar a la gente. No me parece mal, pero siguen pateando para adelante el gran problema que tenemos con el servicio, que va más allá de este momento puntual”, señaló.
Uno de los principales cuestionamientos de los damnificados apunta a que la compensación toma como referencia exclusivamente el tiempo sin suministro eléctrico y no las consecuencias que produjo el apagón sobre otros servicios.
“Solo tienen en cuenta el corte y no otros servicios que no se tienen al no tener luz”, explicó Andrea.
Laura, por su parte, contó que permaneció cuatro días sin internet y debió utilizar más datos móviles, además de no poder trabajar desde su casa.
A eso se sumó otro problema: pese a la recuperación del suministro, todavía registra inconvenientes con la tensión eléctrica. “Cuando llamé a quejarme me cortaron la comunicación”, aseguró.
En paralelo a los reclamos por el apagón, la Provincia aprobó una actualización de los cuadros tarifarios del servicio eléctrico que alcanzará a EDELAP, EDEA, EDEN y EDES, además de las cooperativas eléctricas del interior bonaerense.
Los nuevos valores comenzarán a regir a partir de este mes y contemplan aumentos de entre el 1% y el 2,4%, tanto en el cargo fijo como en el cargo variable.
La actualización responde, entre otros factores, a un incremento del 5,6% en el precio mayorista de la energía dispuesto por la Secretaría de Energía de la Nación desde el 1° de agosto y a un ajuste del 1,8% en el valor agregado de distribución correspondiente a septiembre.
El impacto será diferente según el nivel de consumo y el esquema de subsidios de cada usuario. De acuerdo con el detalle oficial, un residencial sin subsidios que consume 150 kWh mensuales pasará de pagar alrededor de $55.550 a $56.900, impuestos incluidos. Para un usuario con subsidios, la factura pasará de unos $37.500 a $38.000.
Así, mientras los vecinos continúan reclamando por las consecuencias del apagón y por la calidad del servicio, las próximas facturas combinarán dos movimientos contrapuestos: una bonificación extraordinaria para quienes fueron afectados por el incendio y, al mismo tiempo, una actualización de las tarifas eléctricas desde septiembre.