Sociedad
Aumenta la morosidad bancaria y 6 de cada 10 hogares argentinos tienen deudas
Un nuevo relevamiento expuso el creciente nivel de endeudamiento de las familias argentinas en medio de la crisis económica. La deuda bancaria gana peso en los hogares, la morosidad se multiplicó en el último año y cada vez más familias usan crédito para cubrir gastos básicos.
El estudio, realizado sobre 2.670 hogares y complementado con datos del Banco Central y de la Encuesta Permanente de Hogares, muestra un cambio marcado en la forma en que las familias se financian. Si históricamente el endeudamiento informal, como el fiado o los préstamos entre conocidos, ocupaba un lugar central, ahora el crédito bancario gana cada vez más peso en la economía cotidiana de los hogares.
Actualmente, el 55,1% de las familias tiene compromisos con bancos. El dato más fuerte es el volumen de esa carga: la deuda promedio por hogar asciende a $5.702.809, una cifra que equivale a 3,46 salarios promedio. Hace apenas tres años, esa relación era de 1,5 salarios, lo que refleja con claridad cómo se agravó la dependencia del crédito para sostener el consumo.
Pero el problema no termina en el crecimiento de la deuda, sino en la dificultad para pagarla. El informe muestra que la morosidad se cuadruplicó en apenas un año. La proporción de deuda en situación irregular pasó del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026, una suba que deja en evidencia el nivel de ahogo financiero que atraviesan miles de hogares.
Dentro de ese panorama, los préstamos personales aparecen entre los rubros más comprometidos: uno de cada ocho pesos prestados ya está en mora. Las tarjetas de crédito, en tanto, muestran un nivel de irregularidad del 11%. También se dispararon los incumplimientos en gastos vinculados a la vida cotidiana, como servicios, expensas y cuotas educativas, una señal clara de que la deuda ya no se vincula solo al consumo extraordinario, sino a la cobertura de necesidades básicas.
El informe además muestra otro cambio de fondo: el agotamiento de la llamada red de solidaridad. Los préstamos entre familiares y amigos, que antes funcionaban como una salida de emergencia, cayeron del 35,4% al 15,9% dentro del stock de deuda informal. En otras palabras, el círculo cercano también perdió capacidad para asistir, lo que empuja a más hogares hacia formas de financiamiento más costosas o directamente hacia el incumplimiento.
En ese marco, el economista Damián Di Pace, director de Focus Market, planteó que una baja en las tasas de interés podría aliviar parte de la carga, sobre todo en los sectores medios y bajos, pero advirtió que eso no alcanza por sí solo. Según explicó, para que la morosidad se modere de manera sostenida también se necesita estabilidad macroeconómica y una recuperación real de los ingresos.
La vulnerabilidad se vuelve todavía más visible en la categoría de “otros préstamos”, donde casi un tercio de la cartera, el 31,9%, ya está en situación irregular. Ese nivel expone el deterioro de los presupuestos familiares frente a precios que siguen corriendo por delante de los salarios y a una economía que no logra ofrecer alivio duradero.