Internacional
Brasil va a las urnas: Lula y Flávio Bolsonaro protagonizan una elección marcada por la polarización
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en la primera vuelta presidencial. Doce candidatos compiten por la Presidencia, aunque la disputa está concentrada principalmente entre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Si nadie supera la mitad de los votos válidos, habrá segunda vuelta el 25 de octubre.
Brasil vuelve este domingo a las urnas para elegir presidente en una elección que tiene como principales protagonistas a Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
En total, 158.745.463 electores están habilitados para votar en el país, según los datos publicados este domingo por el Tribunal Superior Electoral (TSE). La jornada comenzó a las 8 y se extenderá hasta las 17, en horario de Brasilia.
Aunque la elección presidencial cuenta con doce candidatos, la campaña llegó a la jornada electoral marcada por la polarización entre Lula y Flávio Bolsonaro. Las encuestas de los últimos días muestran una contienda ajustada entre ambos, aunque se trata de mediciones y no de resultados electorales.
Qué se vota este domingo
Los brasileños no solamente elegirán presidente.
En esta primera vuelta también se votará para gobernador, dos bancas del Senado, diputados federales y diputados estaduales o distritales. En el caso de quienes votan desde el exterior, la elección se limita a presidente y vicepresidente.
Para ganar la Presidencia en primera vuelta, una fórmula necesita obtener más de la mitad de los votos válidos, sin contar los votos en blanco y nulos.
Si ningún candidato alcanza ese porcentaje, los dos más votados pasarán a una segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
Una disputa que excede a sus dos principales candidatos
Lula busca regresar a la Presidencia para un cuarto mandato no consecutivo, mientras que Flávio Bolsonaro representa la continuidad electoral del espacio político construido por su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro.
La campaña estuvo atravesada por diferencias sobre economía, seguridad, política exterior y el papel del Estado, además de una fuerte discusión sobre el vínculo de Brasil con Estados Unidos y China.
La elección también se desarrolla en un escenario de elevada polarización política, con ambos sectores buscando movilizar a sus electorados antes de una eventual segunda vuelta.
Una elección seguida también desde Argentina
El resultado tendrá relevancia más allá de las fronteras brasileñas.
Brasil es la principal economía de América Latina y uno de los principales socios comerciales de Argentina. Por eso, el resultado de la elección será seguido de cerca en Buenos Aires y en el resto de la región, especialmente por sus posibles efectos sobre la relación bilateral, el comercio y la política exterior.
Mientras tanto, millones de brasileños ya comenzaron a definir este domingo quién ocupará el Palacio del Planalto durante los próximos cuatro años.
La primera respuesta llegará con el escrutinio de esta jornada. La definición, si ningún candidato alcanza la mayoría necesaria, podría quedar para el 25 de octubre.