Sociedad
Broma insólita en Aeroparque: un vecino de Berisso llevó un órgano animal y terminó procesado
El hombre dejó una conservadora con una víscera y un mensaje que simulaba un supuesto secuestro. El hallazgo provocó un operativo de seguridad y ahora enfrenta una causa por intimidación pública.
Una broma que buscaba sorprender a una amiga terminó con un operativo de seguridad en Aeroparque y un procesamiento judicial. El protagonista es un comerciante de Berisso, de 46 años, que dejó una conservadora con un riñón de origen animal en el sector de Arribos Nacionales.
El episodio ocurrió el 19 de agosto, cuando la caja permaneció durante unas siete horas en uno de los sectores del aeropuerto. Cerca de las 13:30, un grupo de taxistas advirtió su presencia y dio aviso a las autoridades.
La conservadora estaba rodeada con una cinta que llevaba la inscripción “Frágil” y tenía escrito en su tapa un mensaje relacionado con un supuesto secuestro. Ante la posibilidad de que se tratara de una amenaza, se desplegó un importante operativo de seguridad.
Intervinieron efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), especialistas del Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales (GEDEX), bomberos y personal sanitario.
Qué encontraron dentro de la conservadora
En una primera inspección, los especialistas descartaron que hubiera explosivos. Sin embargo, al abrir la caja encontraron una víscera colocada sobre hielo.
Por ese motivo se convocó al Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) para determinar de qué se trataba.
Los análisis establecieron que el órgano era un riñón de origen animal.
La investigación permitió luego reconstruir cómo había llegado la conservadora hasta el aeropuerto y quién la había dejado allí.
La broma que terminó en un operativo en Aeroparque
Las cámaras de seguridad registraron que el comerciante, identificado como Pablo Daniel Fagni, llegó al aeropuerto alrededor de las 6:44 a bordo de una Fiat Fiorino blanca.
Según la investigación, estacionó en el sector sur, cruzó la avenida Rafael Obligado con la conservadora y caminó hasta Arribos Nacionales, donde dejó la caja sobre un cantero.
Antes de retirarse, grabó un video con su teléfono celular. Poco después volvió a cruzar la avenida, subió a la camioneta y abandonó el lugar.
La pista para identificarlo apareció en el mensaje escrito sobre la conservadora. Las iniciales mencionadas correspondían a una abogada de Bariloche que mantenía una relación de amistad con Fagni.
La mujer reconoció la conservadora al observar las imágenes y también entregó a la Justicia un video que había recibido del comerciante.
Por qué llevó un riñón a Aeroparque
De acuerdo con la explicación que Fagni dio ante la Justicia, todo comenzó durante una conversación con su amiga sobre un viaje a República Dominicana y el supuesto consumo excesivo de alcohol durante las vacaciones.
En medio de la charla surgió una broma relacionada con la necesidad de conseguir un órgano nuevo. El comerciante compró entonces un riñón animal porque consideró que su aspecto podía hacerlo pasar por otro órgano y decidió llevarlo hasta Aeroparque para darle mayor credibilidad al chiste.
En el video que grabó antes de retirarse, el hombre se dirige a su amiga por su apodo y simula haber encontrado la conservadora en el sector de Migraciones.
La grabación se convirtió en una de las principales pruebas incorporadas al expediente.
El comerciante de Berisso fue procesado
El 24 de agosto, la Policía de Seguridad Aeroportuaria allanó el domicilio de Fagni en Berisso, lo detuvo y secuestró un teléfono celular que todavía debe ser peritado.
Los investigadores también analizaron registros telefónicos y cámaras de seguridad, que permitieron ubicar la línea atribuida al acusado en una antena cercana a Aeroparque durante la mañana del episodio.
Ante la Justicia, Fagni reconoció haber comprado el órgano, preparado la conservadora y dejado la caja en el aeropuerto. También manifestó su arrepentimiento y aseguró que nunca imaginó que la broma terminaría generando un operativo de seguridad de semejante magnitud.
El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi consideró que la explicación no eliminaba la responsabilidad del acusado, ya que el abandono de una conservadora con una víscera y un mensaje relacionado con un supuesto secuestro en un aeropuerto podía generar temor y alterar la tranquilidad pública.
Por ese motivo, el magistrado lo procesó por intimidación pública y dispuso un embargo de $8 millones sobre sus bienes.
El delito contempla penas de entre dos y seis años de prisión. No obstante, Fagni continuará en libertad mientras avanza la investigación: el juez tuvo en cuenta que reconoció los hechos, colaboró con el expediente, no registra antecedentes condenatorios y cuenta con un domicilio constatado.