Punto capital

Caso Johana Ramallo: se reanuda el juicio en La Plata

Caso Johana Ramallo: se reanuda el juicio en La Plata
Luciano Neder
03 Jul, 2026

La audiencia número 28 del proceso oral se realizará este viernes en los tribunales federales de La Plata. Declararán tres efectivos de la Policía Federal, entre ellos un comisario que fue investigado por presunto espionaje ilegal. Mientras tanto, avanzan las pericias sobre dispositivos electrónicos y restos óseos hallados en Berisso.

El juicio oral por los delitos conexos a la desaparición y muerte de Johana Ramallo retomará este viernes su curso en los tribunales federales de La Plata con la realización de la audiencia número 28, luego de la suspensión de la jornada prevista la semana pasada por cuestiones de agenda institucional.

La nueva audiencia estará marcada por la declaración de tres integrantes de la Policía Federal Argentina, entre ellos un comisario que años atrás fue investigado en una causa por presuntas maniobras de espionaje ilegal contra feriantes del Parque Saavedra platense, expediente que había sido archivado y cuya reapertura fue ordenada posteriormente por la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata.

La expectativa está puesta en los aportes que puedan realizar los efectivos sobre la investigación que derivó en el actual debate oral, en una causa que desde hace casi nueve años intenta reconstruir el entramado criminal que rodeó la desaparición de Johana Ramallo.

Ocho acusados, pero ningún imputado por el crimen

El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de La Plata, integrado por los jueces Germán Castelli, Andrés Basso y Nelson Jarazo, y tiene en el banquillo a ocho personas acusadas de integrar una organización criminal que operaba en la denominada Zona Roja de la capital bonaerense.

Los imputados son Carlos Rodríguez, conocido como "El Cabezón"; Hernán D'Uva Razzari; Hernán Rubén García; Carlos Alberto Espinoza Linares; Mirko Alejandro Galarza Senio; Celia Benítez; Celia Giménez y Paola Erika Barraza.

Todos enfrentan cargos vinculados con trata de personas, explotación sexual, comercialización de estupefacientes, encubrimiento agravado y falso testimonio, entre otros delitos.

Sin embargo, el proceso oral no tiene como objetivo determinar quién asesinó a Johana Ramallo. A casi nueve años de su desaparición, no existe ninguna persona imputada o procesada por su muerte, una situación que la familia de la joven viene denunciando y reclamando públicamente desde hace años.

Johana fue vista por última vez el 26 de julio de 2017 en la esquina de 1 y 63, en la Zona Roja de La Plata, un sector donde, según sostiene la acusación, funcionaba una estructura dedicada a la explotación sexual y al narcotráfico.

Sus restos comenzaron a aparecer un año después en distintos puntos de la costa de Berisso y recién en 2019 pudieron ser identificados mediante estudios genéticos. No obstante, la Justicia todavía no logró establecer con precisión las circunstancias de su muerte.

Las pericias que podrían aportar nuevas respuestas

Mientras continúa el debate oral, la investigación paralela sobre la muerte de Johana Ramallo sigue avanzando con nuevas medidas de prueba.

Por un lado, especialistas trabajan sobre la información extraída del teléfono celular y del iPad secuestrados a Javier Novarini, un testigo que aseguró poseer fotografías y videos que podrían aportar elementos relevantes para el esclarecimiento del caso. El análisis completo de ese material podría extenderse durante varios meses.

La querella, representada por los abogados Andrés Noetzly e Ignacio Fernández Camillo, solicitó la detención del testigo por presunto falso testimonio, aunque el pedido fue rechazado por el tribunal.

En paralelo, comenzaron las pericias genéticas sobre un cráneo hallado en Isla Paulino, en Berisso, con el objetivo de determinar si pertenece a Johana Ramallo. El resultado de esos estudios es esperado con enorme expectativa tanto por la familia como por las partes involucradas en la causa.

Así, mientras el juicio oral continúa reconstruyendo la trama de explotación y violencia que rodeó la desaparición de Johana, la investigación sobre su muerte permanece abierta y a la espera de respuestas que, casi una década después, todavía no llegaron.

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