Gimnasia
Contra la injusticia vale doble
En un partido con dos errores importantes de Andrés Merlos que perjudicaron a Gimnasia, el Lobo le ganó 2 a 1 a Barracas y se aleja del descenso.
Por Tomás Torti.
Gimnasia logró otro triunfazo lleno de condimentos a su favor: volvió a ganar de visitante tras 10 partidos, fue su segundo triunfo consecutivo y ganó ante la injusticia misma por parte de Andrés Merlos y el VAR.
El árbitro perjudicó fuertemente al Lobo por no convalidar un gol licito y cobrarle un penal inexistente a Barracas, que llegó inmerecidamente al empate.
Nicolás Colazo abrió el marcador cuando el visitante era mejor en ataque aunque con desatenciones en defensa. Una muy buena jugada rápida, característica de lo que fue el resto del partido para el Tripero.
El Lobo pegaba desde el arranque, lo que le daba una gran tranquilidad al equipo. Desde allí, apretó en mitad de cancha tal como lo hizo contra Argentinos aunque el local logró tener chances claras.
Tarragona, en la previa, tuvo dos oportunidades muy claras para ampliar el marcador de la mano de un muy activo Eric Ramírez y un preciso Nicolás Colazo, una de las figuras del encuentro que no pudo concretar.
El Guapo comenzó a presionar al Lobo de la mano de Alexis Domínguez, que no obtuvo la constante marca de los centrales que, en un principio, perdían a los delanteros del rival. German Guiffrey tuvo una salvada providencial tras un error en salida.
Pese a los errores en la marca y en la salida, Gimnasia llegó al segundo con un golazo de Matías Abaldo tras una gran jugada colectiva.
Ramírez la recuperó licitamente, Tarragona pivoteó de gran manera, como en todo el partido, Colazo asistió de primera y el uruguayo facturó. Golazo del Lobo, que le venía muy bien la ventaja de dos por la falta de firmeza del fondo, pero Merlos y el VAR no estuvieron de acuerdo y anularon el tanto.
La bronca era total entre los jugadores de Gimnasia que se fueron al entretiempo con un resultado corto, no sólo por el gol mal anulado sino por generar las chances para aumentar el marcador.
El segundo tiempo mostró a un Tripero más ordenado en defensa y conteniendo mejor a los delanteros de Barracas. Controlaba el partido y no sufría hasta que Merlos quiso cambiar la historia.
El árbitro cobró un penal por una supuesta falta de Guiffrey que trabó licitamente la pelota. Ivan Tapia lo cambió por gol. ¿El VAR? Sin señal, aparentemente.
El empate hizo que Barracas vaya a buscarlo y Tomás Durso respondió firmemente en un par de ocasiones. Antes, Tarragona sacó una pelota en la línea que tenía destino de gol. Gimnasia sufría el partido.
Sin embargo, la justicia divina se presentó en el Tomás Ducó. Yonathan Cabral se elevó en el aire tras el corner de Colazo y estampó el 2-1 gritado fuertemente por todos los jugadores que venían masticando la bronca de la injusticia.
Gol y asistencia para Colazo que tuvo la revancha merecida tras salir del anterior partido con el Bicho por un traumatismo de cráneo. Un partido para no dejar dudas respecto al rendimiento del volante desde la llegada de Madelón.
Gimnasia aguantó a lo guapo el partido, no dejó llegar a Barracas hasta su arco y se quedó con un muy merecido triunfo para sacarle seis puntos al descenso con un partido más.