Punto capital
Crimen del cotillón en La Plata: la defensa del acusado busca anular pruebas clave con una pericia psiquiátrica
El principal sospechoso por el asesinato de Paula Lastiris pidió ser sometido a estudios de salud mental. La estrategia podría modificar el rumbo de una causa que conmociona a La Plata.
La investigación por el crimen de Paula Lastiris, la comerciante asesinada en un cotillón de La Plata, sumó un nuevo capítulo en las últimas horas luego de que la defensa del único acusado solicitara pericias psiquiátricas para intentar determinar si comprendía la criminalidad de sus actos al momento del ataque.
El pedido fue realizado por el abogado de Leopoldo Olegario Araoz, de 49 años, señalado como el presunto autor del homicidio ocurrido el pasado 29 de abril en un local de calle 37 entre 9 y 10, en pleno Barrio Norte platense.
Según trascendió, la defensa argumentó que el acusado presentaría un cuadro compatible con autismo y también padecería el denominado Síndrome de Diógenes, un trastorno asociado al aislamiento social, abandono personal y acumulación compulsiva de objetos.
La fiscal de la causa, María Eugenia Di Lorenzo, aceptó el planteo y ordenó estudios interdisciplinarios que podrían resultar determinantes para el avance del expediente. El objetivo será establecer si el imputado estaba en condiciones de comprender sus acciones al momento del crimen y, en consecuencia, si puede ser considerado penalmente responsable.
En términos judiciales, el resultado de esas pericias podría impactar directamente sobre la imputabilidad del acusado y abrir un nuevo escenario en la investigación.
Araoz ya fue indagado, aunque decidió no prestar declaración ante la Justicia. Durante esa audiencia, la fiscalía le comunicó las pruebas reunidas en su contra y los cargos que enfrenta hasta el momento.
Mientras tanto, permanece detenido en una dependencia oficial bonaerense.
La hipótesis de la deuda quedó descartada y la causa podría agravarse
En las primeras horas posteriores al crimen, una de las versiones que tomó fuerza apuntaba a un conflicto económico vinculado al alquiler del local comercial. Sin embargo, esa hipótesis perdió peso rápidamente.
De acuerdo a la investigación, la familia de Paula Lastiris presentó documentación que acreditó que el alquiler estaba al día e incluso se comprobó que el propietario no había pasado a cobrar el pago correspondiente al mes de abril.
Ese dato modificó el foco de la causa y llevó a los investigadores a profundizar sobre el vínculo entre la víctima y el acusado.
Con el correr de los días, comenzaron a surgir testimonios sobre presuntos malos tratos y una relación conflictiva entre Araoz y la comerciante. Por ese motivo, la fiscalía no descarta modificar la calificación legal y avanzar hacia una imputación por femicidio.
El crimen de Paula Lastiris generó una fuerte conmoción en la capital bonaerense y sigue siendo uno de los casos policiales con mayor repercusión en la agenda de Buenos Aires.