Editorial
¿Cuál es la prisa?
Tras la asunción la primera medida de gobierno, y en la que La Libertad Avanza se juega gran parte de su capital político, fue presentar en sociedad el paquetazo compuesto por la Ley Ómnibus y el Mega DNU del.
Anunciados con escasos días de diferencia y en primera instancia apurados por el fin de las sesiones ordinarias (debían presentarse para pedir las sesiones extraordinarias), ambos proyectos resultaban ambiciosos. El Mega DNU modifica y deroga mas de 300 leyes, mientras que la ley ómnibus, hoy aprobada en general por la Cámara Baja, con sus originales 600 artículos buscaba modificar o suprimir otras 300.
Lo que amalgama esta batería de reformas parece poco clara, y es que con solo ver ambos proyectos, resulta imposible su lectura completa y bastante inabarcable (en el corto plazo) su análisis, y no su análisis en profundidad, sino que la propia lectura, ya que ambos documentos sumaban casi 500 páginas en conjunto.
Estimar el impacto de reformas tan variadas que van desde la eliminación de la ley de bibliotecas populares a la otorgación de facultades delegadas (Milei podría por ejemplo intervenir organismos autónomos como el Banco Nación, el Conicet o el Ballet Folklórico Nacional) es difícil, especialmente con aquellas medidas que afectan a sectores culturales o económicos.
Sectores que, para obtener las sanciones de cada una de esas leyes, debieron generar cada uno una toma de conciencia de los problemas que los afectan y de cómo será mejor resolverlos.
Estos procesos llevan tiempo, así como el debate serio y la sanción de cada ley en particular lo lleva. Se escuchan voces a favor y en contra, especialistas con miradas distintas, se evalúan diversas “soluciones” y cómo es el articulado de estas en una ley. Incluso en algunos casos hay varios modelos que finalizan los debates confluyendo en uno único.
Es llamativa la cuestión del tiempo, la idea de que “la Argentina no tiene plata, pero tampoco tiempo” lanzada por Mauricio Macri hace algunos días y retomada permanentemente durante el debate en la Cámara, pero también en las conferencias de prensa, “apurate que están tus compañeros esperando” le decía el vocero presidencial hoy al periodista Fabián Waldman, cuando le preguntó por sus colegas heridos durante la represión en plaza Congreso. “Te vas a extender hasta donde yo te permita”, le dijo Martín Menem a Germán Martínez (presidente del bloque de Unión por la Patria) durante el cierre de las exposiciones de esta tarde, “hay que votar”.
El gobierno sabe que tiene que poner quinta a fondo con las “reformas” porque el propio impacto de las mismas y la situación económica lo corren de cerca.
La pregunta es ¿cuánto tiempo costará reponer lo destruido?