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Del pasillo a la Supercopa: cómo nació la pica entre Estudiantes y Rosario Central

Del pasillo a la Supercopa: cómo nació la pica entre Estudiantes y Rosario Central
Azul Peluso
26 Sep, 2026

La historia entre Estudiantes y Rosario Central cambió para siempre el 23 de noviembre de 2025, hoy se escribirá el tercer capítulo de una serie que nació hace apenas diez meses.

Por Luciano Neder.

Hay frases que, con el paso del tiempo, parecen escritas para una escena que todavía no había ocurrido. En 1998, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota publicaba Último bondi a Finisterre y, en una de las canciones del disco, aparecía aquella imagen de un televisor donde se matan “el Pincha y los Canallas”. Casi tres décadas después, la referencia volvió a encontrar un escenario inesperado: Estudiantes y Rosario Central quedaron frente a frente en una historia que, hasta entonces, no tenía las características de una gran rivalidad.

La pica nació en noviembre de 2025, cuando la Asociación del Fútbol Argentino designó a Rosario Central como campeón de Liga por haber terminado primero en la tabla anual. El anuncio se produjo el 20 de noviembre, cuando todavía estaba en disputa la fase final del Torneo Clausura. La decisión generó una fuerte controversia y repudio en el fútbol argentino y particularmente en Estudiantes, que cuestionó el procedimiento mediante el cual se había otorgado el nuevo reconocimiento.

Tres días después, el calendario puso a ambos equipos frente a frente en los octavos de final del Clausura. Rosario Central debía recibir al Pincha en el Gigante de Arroyito y, antes del partido, estaba previsto el tradicional pasillo de homenaje al campeón. Pero los futbolistas de Estudiantes no aplaudieron ni celebraron el reconocimiento: se colocaron de espaldas al ingreso del equipo rosarino. La imagen recorrió el país y terminó convirtiéndose en el episodio que bautizó esta nueva historia como el “pasillo-gate”.

Una protesta que terminó en victoria

El gesto no quedó solamente en lo simbólico. Minutos después de aquella escena, Estudiantes y Rosario Central jugaron un partido de eliminación directa por los octavos de final del Torneo Clausura 2025.

El encuentro se disputó el 23 de noviembre en el Gigante de Arroyito y terminó con victoria 1-0 del equipo dirigido por el Pincha. A los 30 minutos del primer tiempo, Edwuin Cetré marcó el único gol de la tarde y selló la clasificación de Estudiantes a los cuartos de final.

El triunfo tuvo además un componente que terminó potenciando la historia. Estudiantes no solamente eliminó a Central en su propia cancha, sino que continuó avanzando en aquel Clausura hasta consagrarse campeón. De esa manera, el partido que había quedado marcado por la protesta del pasillo terminó también siendo el comienzo de un camino que llevó al Pincha a levantar otro título.

Pero la historia no terminó cuando terminó el partido.

Las consecuencias del pasillo-gate

La decisión de Estudiantes tuvo consecuencias disciplinarias. El Tribunal de Disciplina de la AFA sancionó a Juan Sebastián Verón con seis meses de suspensión para toda actividad relacionada con el fútbol y aplicó dos fechas de suspensión a los futbolistas que participaron del pasillo de protesta. Además, Santiago Núñez recibió una prohibición adicional para ejercer como capitán durante tres meses y el club fue sancionado económicamente.

El expediente tuvo otro capítulo durante 2026. Estudiantes recurrió al Tribunal Arbitral del Deporte y, en mayo, la AFA dio por finalizado el proceso disciplinario contra Verón y el club. La suspensión del presidente fue considerada cumplida y quedó sin efecto la sanción económica impuesta a la institución.

Así, aquel partido que originalmente era simplemente un cruce de octavos de final terminó dejando una marca institucional que fue mucho más allá de los 90 minutos. La discusión por el título otorgado a Central, la protesta del plantel, las sanciones y la disputa posterior con la AFA transformaron el enfrentamiento en algo distinto.

La rivalidad, en términos estrictamente históricos, todavía no puede compararse con los grandes clásicos del fútbol argentino. Pero sí nació una nueva pica, construida alrededor de una sucesión de acontecimientos que volvió a poner a ambos equipos frente a frente una y otra vez.

Segundo capítulo: otra vez Estudiantes

El fútbol argentino volvió a hacer su trabajo unos meses después.

El sorteo de la Copa Argentina 2026 determinó que Estudiantes y Rosario Central se encontraran nuevamente, esta vez por los 16avos de final, tras sortear a sus rivales previos. El escenario fue el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba y la fecha, el 31 de mayo.

Si el primer capítulo había terminado con un ajustado 1-0, el segundo tuvo una diferencia mucho mayor. Estudiantes goleó 3-0 a Rosario Central y avanzó a los octavos de final del certamen. Guido Carrillo abrió el marcador a los tres minutos, Tiago Palacios amplió de lenal a los 25 y Mikel Amondarain estableció el resultado definitivo a los 86.

El contexto también fue diferente. Ya no estaba en juego un título de Liga otorgado retroactivamente ni había un pasillo de por medio. Era un partido de Copa Argentina, a eliminación directa, pero la historia previa hacía que el encuentro tuviera una carga especial.

En las tribunas, la tensión se hizo sentir. En la cancha, en cambio, Estudiantes volvió a imponerse con contundencia y consiguió algo que ya había logrado siete meses antes: eliminar a Rosario Central de una competencia mano a mano.

Dos partidos. Dos victorias. Dos eliminaciones de Central.

Y ahora, la Supercopa Internacional

El tercer episodio llegará este sábado 26 de septiembre, cuando Estudiantes y Rosario Central vuelvan a enfrentarse en el Estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero.

Esta vez no habrá eliminación directa en el sentido tradicional, sino un título en juego. La Supercopa Internacional enfrentará al campeón del Trofeo de Campeones 2025 con el equipo que terminó primero en la tabla anual de aquella temporada. Estudiantes consiguió su lugar al conquistar el Trofeo de Campeones, mientras que Central accedió por su posición en la tabla anual.

El partido comenzará a las 16 y tendrá a Darío Herrera como árbitro, con Jorge Baliño en el VAR. Si terminan igualados después de los 90 minutos, habrá tiempo suplementario y, de persistir el empate, definición por penales.

El escenario también agrega una particularidad. Estudiantes vuelve al Madre de Ciudades, un estadio que ya forma parte de sus recuerdos recientes y donde buscará sumar otra estrella. Del otro lado estará un Rosario Central que llega a la definición con una historia pendiente: después del episodio del pasillo y de las dos eliminaciones ante el Pincha, el Canalla tendrá una nueva oportunidad de enfrentarlo en un partido por un título.

Tres partidos, una historia que creció demasiado rápido

El recorrido resulta particular por la velocidad con la que se construyó. No hubo décadas de enfrentamientos decisivos ni una sucesión histórica de clásicos. Todo empezó hace apenas diez meses, alrededor de una decisión de la AFA que generó polémica, siguió con un gesto de protesta que recorrió el mundo del fútbol, continuó con sanciones disciplinarias y después se trasladó directamente a la cancha.

El primer capítulo fue en el Gigante de Arroyito: Rosario Central 0-1 Estudiantes, gol de Edwuin Cetré, por los octavos de final del Clausura 2025.

El segundo fue en Córdoba: Estudiantes 3-0 Rosario Central, con goles de Guido Carrillo, Tiago Palacios y Mikel Amondarain, por los 16avos de final de la Copa Argentina 2026.

El tercero será en Santiago del Estero: Estudiantes-Rosario Central, por la Supercopa Internacional 2026, con una copa en juego.

La frase de aquella canción de los Redondos adquiere así una curiosa actualidad. “El Capitán Buscapina salda deudas”, decía la letra antes de aquella referencia a un televisor donde se mataban el Pincha y los Canallas.

Ahora no hay televisor de por medio. Hay un estadio, una final y una historia demasiado reciente como para llamarla clásico, pero suficientemente intensa como para que nadie necesite explicarles a Estudiantes y Rosario Central que este partido será diferente a los anteriores.

Porque desde aquel 23 de noviembre de 2025, cada vez que el sorteo o el calendario los vuelve a juntar, ya no se trata solamente de 90 minutos.

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