Estudiantes
Diez años de la escuela para futbolistas de Estudiantes: una iniciativa que revolucionó la relación entre la educación y el deporte
Acá hay una escuela: todo lo que tenés que saber sobre el colegio para futbolistas de Estudiantes.
Por Leonel Sánchez Alpino.
La Escuela para futbolistas con la que el Pincha revolucionó la relación entre el deporte y la educación cumple este 2024 diez años con las puertas abiertas, desde entonces cientos de jóvenes pasaron por sus aulas. Pero ¿cómo surgió esta iniciativa? Para entenderlo, nos remontamos al año 2014, cuando Juan Sebastián Verón asumió la presidencia del club.
En diálogo con Punto Capital Noticias, el primer director del colegio y actual Coordinador de Educación y Deporte de Fútbol Amateur, Sebastián Turner, y la actual directora, Belén Olivero, detallaron como fueron los inicios de esta propuesta innovadora, cómo funciona actualmente y cuales son los desafíos a futuro.
Estudiantes revolución
La idea de establecer un colegio para futbolistas surgió poco después de que Verón asumiera su cargo. Aunque inicialmente sorprendió a muchos, dado que se esperaba un enfoque centrado en el rendimiento deportivo, la 'Brujita' plasmó una visión de Club que busca ir más allá de los resultados en la cancha y se propone trabajar en un proyecto de impacto social a largo plazo.
"Yo trabajaba en el colegio de la mañana, que ya existía pero no era para futbolistas, y un día, en noviembre del 2014, llega la 'Bruja' acompañado de Agustín Alayes, ellos se venian haciendo cargo de las divisiones inferiores desde antes que Verón asuma la presidencia y para mi total sopresa me plantean la necesidad de abrir una escuela para garantizar la formación educativa de los jugadores", detalló Turner.
"No existía algo similar en el mundo, ningún Club de fútbol contaba con una escuela destinada a qué sus futbolistas puedan seguir los estudios, fue una revolución, y los motivos que nos dió la 'Bruja' fueron clarísimos: 'Hay que hacerlo porque es un derecho'", agregó el docente.

Manos la obra: un colegio en solo cuatro meses
"En primera instancia pensé que hablaban de un proyecto a 2016, pero Sebastián me dijo 'tiene que arrancar en 2015', es decir en solo cuatro meses había que ponerlo en funcionamiento, asi que fue un trabajo contrarreloj, no se paró en todo el verano, y llegamos en tiempo y forma", recordó el primer director de la escuela.
Así fue que en marzo de 2015, apenas unos meses después de la propuesta inicial, la Escuela de Futbolistas del Club Estudiantes de La Plata abrió sus puertas. En el acto inaugural Verón plasmó una noción que en Estudiantes se hizo bandera: "El que no estudia, no juega", le dijo a la primera camada de alumnos.
Hoy esa frase mutó a "el que estudia, juega", como una forma de premiar el esfuerzo de cada futbolista para sostener la formación educativa mientras continúa su carrera hacia el fútbol profesional.
El proceso no estuvo exento de desafíos, desde la creación de un plan de estudios único hasta la firma de los documentos necesarios. Sin embargo, gracias al empuje de Verón, Turner, y todo el grupo de trabajo que se puso el objetivo al hombro, la escuela logró superar estos obstáculos y comenzar su misión de formar a la próxima generación de talentos futbolísticos, como así también de contener a aquellos jovenes que no tienen la posibilidad de llegar a primera.
"Tradicionalmente cuando un juvenil no continúa en un Club de fútbol, vuelve a la sociedad con una mano atrás y otra adelante, sin haber tenido la posibilidad de aprender una carrera, un oficio, sin herramientas que le brinden oportunidades de progreso, eso es lo que Estudiantes se propuso transformar", indicó por su parte Olivero.
"La Escuela está pensada para los chicos que llegan a primera, pero principalmente abrió sus puertas para contener a todos aquellos que no llegan, cumple una función social", continuó la directora.

La increíble anécdota de Verón con Ascacibar
En 2015 sucedió un hecho que gráfica a las claras lo a fondo que iba la 'Brujita' con el proyecto de la Escuela.
"Por aquellos años, Verón venía muchas veces a entrenar con los futbolistas de las inferiores, y en una oportunidad jugó un partido de doble cinco con el 'Rusito' Ascacibar, que ya intercalaba entre la quinta y la reserva", narró Turner.
"Cuando terminó el partido, se quedaron charlando y la 'Bruja' le preguntó al 'Ruso' como venía con los estudios, le contestó que le faltaba el último año pero que había dejado hacia dos años por una cuestión de edad, Verón lo miró fijo y le dijo: '¿Vos querés jugar en la primera de Estudiantes? Andá a la escuela porque sino no la pisas en tu vida'", agregó.
Tras ello, Ascacibar no solo terminó el colegio, sino que posteriormente se anotó para estudiar Antropología en la Universidad Nacional de La Plata.

En ese entonces, el Club acababa de lanzar el secundario, y en los últimos diez la anécdota con el 'Ruso' aplica para cientos de futbolistas.
"En la lista de buena fé para el partido contra The Strongest por la Copa Libertadores había 25 futbolistas de un total de 48 que pasaron por la Escuela, eso para nosotros es un orgullo", complementó Olivero.

Un enfoque único
La implementación del proyecto implicó cambios significativos en la estructura y la cultura del club. "Estudiantes cambió los horarios de entrenamiento para poder hacer eso", señaló Turner, y añadió que "hubo que reestructurar el funcionamiento de las inferiores para poder adaptarse a la revolución que implicó el colegio".
Más allá del cambio de los entrenamientos, debido al cronograma de partidos que tienen lo jugadores de las inferiores, un aspecto central que caracteriza el funcionamiento de la Escuela es que los docentes deben adaptarse a los tiempos de los futbolistas y no los estudiantes a los tiempos del colegio.
"Cuando entras a la primaria ya sabes que toda tu vida va a estar atravesada por eso, de ocho a una, de ocho a cuatro, de una a cinco; en alguno de esos turnos vas a estar quince años formándote. Y te adaptas a la escuela que elegiste. Nosotros tenemos que hacer un camino inverso, nos tenemos que adaptar a los chicos. Porque en este caso no es que los chicos eligieron venir a la escuela, sino que eligieron jugar al fútbol en Estudiantes", describió por su parte la actual directora.
"El sueño de ellos es ser futbolistas profesionales. No sueñan con otra cosa. De hecho, dejan toda su vida para cumplir ese objetivo. Cuando te montas sobre ese objetivo creando una responsabilidad que es ajena a su deseo, tenes que lograr que la escuela se adapte a esa situación para que el chico venga contento, para que valore lo que estás haciendo. Tenes que tener las profesoras y los profesores adecuados para eso", agregó.
"En nuestro caso, las y los profes van a verlos en los partidos de la temporada, de pretemporada, se genera una vinculación especial con los chicos, en muchos casos ellos están lejos de su familia, porque viven en la Casa Pincha (la pensión), y las y los profes generan un lazo que va mas allá solamente de lo educativo", explicó.
"Ellos también nos exigen a nosotros, y de ese proceso surgen grandes experiencias, en la escuela se plasma con hechos todos los días el concepto de que Estudiantes es una gran familia", afirmó Belén.

Fomentando la Educación en el Fútbol: Perspectivas y Desafíos
La iniciativa educativa de Estudiantes no se detiene en la escuela secundaria, sino que se extiende a un nivel terciario, que también es gratuito y ya no solo para futbolistas sino para toda la comunidad.
Pero para poder sostener y profundizar el alcance del proyecto educativo es necesario que el Estado y la AFA asuman el compromiso y cumplan un rol de apoyo a este tipo de iniciativas.

"La AFA debería intervenir para garantizar que todos los clubes cuenten con proyectos educativos sólidos y sostenibles", opinó Turner.
"Podría utilizar parte de los ingresos generados por patrocinadores, derechos de televisión y otros acuerdos comerciales para financiar los proyectos educativos de los clubes. Esta inversión no solo beneficiaría a los jugadores individualmente, sino que también contribuiría al desarrollo a largo plazo del fútbol argentino", agregó.
"Hay que entender a la educación como una inversión, y nunca como un gasto. Primero porque garantiza el desarrollo social de muchos jóvenes que sino se ven privados de un futuro, pero también porque le brinda a los jugadores que llegan a primera herramientas conceptuales y teóricas que le van a permitir ser futbolistas más completos". "Implica una mejora para el futbol argentino, la AFA no debería mirar para otro lado", consideró el ex director.
"El Estado también tiene que cumplir un rol determinante, porque hoy subsidia a la educación privada pero no a este tipo de iniciativas, lo ideal sería poder trabajar en conjunto con el sector público", afirmó.

"Ante la situación actual, una forma de financiar este tipo de proyectos es con el aporte de socios estratégicos que provengan del sector privado, como una forma de generar financiamiento sin afectar a quienes acceden a la escuela y que siga siendo un derecho", describió.
Por último, en consonancia con la identidad de Estudiantes que combina planificación y trabajo, Olivero proyecto como piensa el colegio a futuro: "Si me preguntan cómo pienso la escuela a diez años, sueño con sumarle la posibilidad de incorporar viajes de aprendizaje, que los estudiantes puedan aprovechar los viajes a otras provincias que les brinda la parte de fútbol para poner en práctica también lo que vieron en la Escuela, lo que aprendieron por ejemplo en geografía, que son formas de potenciar el aprendizaje y el compañerismo".