Internacional
Donald Trump le ganó a Kamala Harris y volverá a ser presidente de Estados Unidos
El candidato republicano alcanzó un total de 277 electores, superando los 270 necesarios para ganar la elección. La clave estuvo en su buen desempeño en los estados "independientes", cómo Pensilvania y Michigan, que oscilan entre un partido y otro en cada elección, y quién triunfa allí suele obtener la victoria a nivel nacional.
Tras una dramática campaña que por momentos pareció salida de una película de Hollywood, finalmente Donald Trump ganó las elecciones en los Estados Unidos, con una holgada mayoría. Contra todo pronóstico, el ex presidente se alzó con todos los estados clave. Se impuso en Georgia, Wisconsin y Carolina del Norte y declaró su victoria en Pensilvania, lo que sepultó virtualmente las aspiraciones de su rival, Kamala Harris, de convertirse en la primera presidenta en los 248 años de historia de su país. Pero además lideraba el conteo en Michigan, Arizona y Nevada, los otros cuatro distritos fundamentales para asegurarse el triunfo. Siete de siete.
Gracias a la magnitud de su victoria, el Partido Republicano también recuperó el control del Senado después de un período de cuatro años de hegemonía demócrata. El Partido Demócrata confirmó que Harris no hablará por ahora.
Tras anunciarse su victoria en el estado de Pensilvania, Trump se proclamó ganador de las elecciones y subió al escenario de su búnker en West Palm Beach con la canción patriótica “God bless the USA”, de Lee Greenwood. Allí pronunció un discurso centrado en el agradecimiento y también mencionó la importancia de haber obtenido la mayoría en el Senado, con 51 escaños. "Quiero agradecerles a ustedes y a mis amigos aquí presentes", afirmó Donald Trump desde el escenario y señaló a su familia y equipo. "Esto es un movimiento como nunca antes se ha visto, el movimiento político más grande de este país".
Por otro lado, el republicano remarcó que trabajará para "sanar" su país y habló de las recientes elecciones como la "victoria política que nuestro país nunca vio". "Le quiero agradecer a los norteamericanos por elegirme para ser su presidente número 45 y 47. Voy a pelear por ustedes, sus familias y su futuro, con todo el aliento en mi cuerpo. No voy a descansar. Esta será la era dorada de Estados Unidos", arengó Trump.
"Estados Unidos nos ha dado un mandato poderoso, tenemos control del Senado y parece que también tendremos el control de la Cámara de Representantes", celebró el republicano y a continuación extendió agradecimientos a su esposa Melania Trump. Por otra parte, felicitó a su compañero de fórmula J. D. Vance, a quien definió como un "luchador". "Me presionaron un poco al principio, pero salió muy bien", dijo tras halagarlo asegurando que Vance "se adentra al campamento enemigo con entusiasmo y los destruye".
"Este es el mejor país y ahora vamos a trabajar para hacerlo mejor que nunca, vamos a tener que cerrar las fronteras y permitir que algunos entren a nuestro país, pero tendrán que hacerlo legalmente", resaltó Trump en su típica bajada contra la migración. Tras la intervención de un militante desde el público, el republicano mencionó a Elon Musk y lo definió como un "tipazo" y un "genio". "Cuando el huracán Helene golpeó Carolina del Norte la gente me preguntó si podía pedirle Starlink a Elon porque las comunicaciones estaban caídas. Le dije que lo necesitaban allí y él lo hizo tan rápidamente que salvó a muchas vidas. Hay que proteger a nuestros genios, no tenemos tantos", propuso.
Entre sus promesas, Trump mencionó "bajar impuestos y pagar deuda" y comentó: "Somos el partido del sentido común: queremos fronteras, seguridad, educación, milicia poderosa y no tener que usarla. Nosotros derrotamos a ISIS en tiempo récord y no la hemos usado más. La gente teme que yo inicie guerras y no lo haré". "Muchos me dijeron que Dios me salvó la vida por una razón y eso fue devolver a Estados Unidos a la grandeza. El desafío no es fácil pero voy a dar toda mi energía y espíritu a esto, porque este trabajo que me dieron es el más importante del mundo. Como en mi primer mandato, gobernaré bajo el mismo lema: promesas que se hacen, se cumplen", aseguró.
Por último, estableció: "Nada me detendrá de mantenerlos libres, prósperos y poderosos. Espero que todos me acompañen en este trabajo noble, es hora de poner la división de los últimos 4 años atrás. Vamos a intentar, tenemos que intentar. El éxito nos va a unir. Lo he visto en mi primer mandato: vamos a poner al país en primer lugar, lo tenemos que arreglar y hacerla 'great again'. Esto es un gran honor, no los voy a decepcionar. Dios los bendiga". Trump se bajó del escenario, lleno de familia e integrantes de su equipo, con la canción "YMCA" de Village People.