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El consumo de carne vacuna cayó en Argentina y quedó casi 20 kilos por debajo de 2001
Entre enero y julio, el consumo promedio fue de 46,3 kilos por habitante al año, un 9,4% menos que en el mismo período de 2025. El mercado interno recibió 163.400 toneladas menos de carne.
El consumo de carne vacuna volvió a caer con fuerza en Argentina y alcanzó uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas. Los datos correspondientes a los primeros siete meses de 2026 muestran una marcada retracción frente a los registros históricos del país.
Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), entre enero y julio el consumo promedio se ubicó en 46,3 kilos anuales por habitante.
La cifra representa una caída del 9,4% respecto del mismo período de 2025, lo que confirma el retroceso en la cantidad de carne vacuna destinada al consumo de los argentinos.
La magnitud de la caída se observa con mayor claridad al comparar el dato actual con los niveles registrados a comienzos de siglo.
El consumo promedio de los primeros siete meses de 2026 quedó casi 20 kilos por habitante por debajo del registrado en 2001.
Se trata de una diferencia significativa para un alimento que durante décadas ocupó un lugar central en la alimentación de los argentinos.
La retracción no solamente se reflejó en el consumo por habitante. También disminuyó de manera considerable el volumen de carne vacuna destinado al mercado interno.
Durante los primeros siete meses del año, la cantidad de carne volcada al consumo doméstico cayó un 12% en comparación con el mismo período de 2025.
En términos concretos, esto significó que entre enero y julio se destinaron 163.400 toneladas menos de carne vacuna al mercado interno.
Los números de Ciccra vuelven a marcar así una tendencia de retroceso en el consumo de uno de los alimentos más tradicionales de la mesa argentina, que continúa alejándose de los niveles que supo registrar el país en décadas anteriores.