Gimnasia

El día que Crónica “mató” a Alejandro Orfila y la increíble historia detrás

El día que Crónica “mató” a Alejandro Orfila y la increíble historia detrás
Leonel Sánchez Alpino
10 Ago, 2025

Una historia de película, con condimentos bien argentinos.

En 1999, el actual DT de Gimnasia, Alejandro Orfila, vivió uno de los episodios más violentos y surrealistas de su carrera: fue atacado brutalmente por hinchas de Almirante Brown, dado por muerto por Crónica TV… y años después jugó para ese mismo club.

Recién llegado a la Argentina para vestir la camiseta de Tigre en la Primera B Nacional, Orfila ya había notado que el ascenso tenía otra intensidad, sobre todo en materia de violencia. Esa lección se volvió brutal a finales de ese año, tras un partido ante Nueva Chicago en el estadio de Deportivo Español.

En lugar de retirarse en el micro del equipo, Orfila decidió irse con su compañero Marcos “Sapo” Gerchell en el auto de un vecino. Camino a San Martín, la autopista se congestionó. Al ver una hinchada de colores amarillos y negros, el uruguayo se quitó la ropa de Tigre para evitar problemas. No sirvió: un hincha de Almirante Brown se acercó armado y le exigió lo que tenía debajo del asiento. La negativa desató la furia.

Una multitud de barras destrozó el auto a piedrazos y palazos. Orfila fue sacado por la ventanilla rota, golpeado y ensangrentado. Logró escapar corriendo, pero fue interceptado otra vez, hasta que se refugió en una casa mientras la Policía dispersaba con balas de goma.

En el micro de Tigre, sus compañeros oyeron al “Sapo” Gerchell gritar: “¡Lo mataron al uruguayo!”. La Policía, que creía que se trataba de un barra, lo subió a una ambulancia al confirmar que era jugador. En el hospital, la directora negó que estuviera allí para evitar que la prensa lo publiqué y los de Almirante quieran ir a rematarlo (si, algo parecido a lo que pasó en el Hospital Gonnet de La Plata en marzo de este año), lo que derivó en el malentendido fatal: en Crónica TV dedujeron que si no estaba en el nosocomio debía estar en la morgue judicial, y lanzaron la placa roja anunciando su muerte.

Orfila sobrevivió, pero terminó con múltiples heridas. Años después, el destino le jugó una carta increíble: en 2005 firmó con Almirante Brown, el club de la agresión. Ascendió con el equipo y, en pleno festejo, un líder de la barra le confesó: “¿Te acordás del que se acercó con un fierro ese día? Fui yo. Tomá la reacción que quieras”.

Una locura más, entre las tantas que caracterizan al ascenso argentino.

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