Política
El empleo registrado sigue en retroceso y la informalidad alcanza al 45% de los trabajadores
A ocho meses de la sanción de la reforma laboral impulsada por Javier Milei, los indicadores del mercado de trabajo muestran una caída del empleo formal, un aumento de la desocupación y una expansión de la informalidad. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA contabilizó alrededor de 266.000 puestos privados menos desde noviembre de 2023, mientras que el salario mínimo perdió más del 40% de su poder adquisitivo.
La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional con el objetivo de fomentar las contrataciones y ampliar el empleo registrado todavía no muestra resultados positivos en los principales indicadores del mercado de trabajo. A ocho meses de la sanción de la Ley 27.802, en marzo de 2026, el empleo formal continúa en retroceso, la informalidad alcanza al 45% de las personas ocupadas y la desocupación registró un nuevo incremento.
De acuerdo con los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), los puestos de trabajo registrados disminuyeron un 0,9% desde la aprobación de la norma. En paralelo, la proporción de trabajadores informales pasó del 43,2% en el segundo trimestre de 2025 al 45% en el período más reciente informado.
Las cifras exponen las dificultades del mercado laboral para generar puestos de calidad en un contexto económico en el que también se deterioraron los ingresos y se redujo el empleo asalariado privado.
El trabajo formal cae y crecen las ocupaciones informales
Los datos sobre nuevas incorporaciones laborales también reflejan la debilidad de la creación de empleo. En junio, las nuevas contrataciones representaron apenas el 1,6% de las personas ocupadas, el registro más bajo de la serie. En agosto, el indicador subió al 1,8%, aunque permaneció por debajo del 2% alcanzado en febrero, antes de la aprobación de la reforma.
El Monitor de la Reforma Laboral del Instituto Argentina Grande advirtió que el empleo privado registrado acumula 13 meses consecutivos de caída. Según ese relevamiento, desde el comienzo de la gestión de Javier Milei se perdieron 241.200 puestos de trabajo formales.
El mismo informe estimó que más de seis millones de personas se desempeñan en la informalidad y que durante el último año se incorporaron 348.000 trabajadores a ese segmento, principalmente bajo modalidades de empleo por cuenta propia.
La evolución de estos indicadores plantea interrogantes sobre la capacidad de la reforma para revertir la precarización laboral y promover una expansión sostenida del trabajo registrado.
Sturzenegger cuestionó la respuesta de los empresarios
En medio de los resultados del mercado laboral, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, manifestó su disconformidad con la respuesta del sector empresario frente a los cambios normativos aprobados por el Gobierno.
“No estoy conforme con la respuesta de los empresarios con la reforma laboral”, afirmó el funcionario, al referirse a la implementación de las modificaciones impulsadas por la administración nacional.
Sturzenegger también cuestionó la continuidad de los convenios colectivos mediante el mecanismo de ultraactividad, que permite mantener determinadas condiciones convencionales mientras no se acuerde su renovación o modificación.
“Ahora todos los convenios que se firman son iguales, porque nadie se quiere pelear, todo el mundo quiere que el Estado te resuelva el problema por vos”, sostuvo.
Al mismo tiempo, el ministro reconoció los cambios en las modalidades de empleo y las preferencias de una parte de los trabajadores por esquemas con mayor flexibilidad. “Hay un cambio en el mercado laboral y hay mucha gente que elige la modalidad mucho más flexible”, señaló.
La desocupación llegó al 7,9% y el empleo privado perdió 266.000 puestos
La tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, según los datos consignados en el informe. El indicador se ubicó por encima del 7,6% registrado en el mismo período de 2025 y también aumentó respecto del trimestre anterior.
En paralelo, un relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Universidad de Buenos Aires, registró una pérdida de 12.700 empleos privados en el último período analizado, equivalente a una caída del 0,2%.
De acuerdo con ese estudio, el empleo asalariado privado acumula 14 meses consecutivos de retroceso y registra alrededor de 266.000 puestos menos desde noviembre de 2023, una disminución del 4,2%. El volumen de trabajadores se ubica en niveles similares a los de mayo de 2014.
El informe también señaló una divergencia entre la evolución de la actividad económica y la generación de empleo. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, la economía creció un 2,2%, mientras que el empleo asalariado privado cayó más del 4%.
La diferencia muestra que la recuperación de la actividad agregada no se tradujo en un aumento equivalente de los puestos de trabajo registrados, uno de los principales desafíos de la economía argentina.
El salario mínimo perdió más del 40% de su poder adquisitivo
El deterioro del mercado laboral también se refleja en la evolución de los ingresos. Según los datos citados, el salario mínimo, vital y móvil no logró recuperar poder adquisitivo en septiembre y acumula una pérdida real del 40,8% desde noviembre de 2023.
En cuanto a las remuneraciones del sector privado registrado, el salario promedio cayó un 0,4% en julio. Para agosto, en cambio, se habría registrado una mejora real del 1,3%.
Sin embargo, esa recuperación mensual no alcanza por sí sola para revertir la pérdida acumulada de ingresos desde el inicio de la actual gestión.
Así, a ocho meses de la aprobación de la reforma laboral, los indicadores muestran un escenario marcado por la contracción del empleo registrado, el avance de la informalidad y la pérdida de poder adquisitivo. La evolución de las contrataciones y de los salarios será clave para evaluar si los cambios normativos logran modificar esa tendencia en los próximos meses.