Política
El kirchnerismo le ganó la pulseada a Kicillof y Mario Ishii será vicepresidente primero del Senado bonaerense
El cargo es estratégico porque integra la línea sucesoria del Poder Ejecutivo. La designación expuso la interna del peronismo en la provincia y dejó al gobernador sin su candidata en el lugar clave.
El kirchnerismo volvió a marcar territorio en la Legislatura bonaerense. Tras una negociación que se extendió hasta la medianoche, logró imponer al intendente en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii, como vicepresidente primero del Senado de la provincia de Buenos Aires, un puesto central en la estructura institucional porque reemplaza a la vicegobernadora en caso de ausencia y forma parte de la línea sucesoria del Ejecutivo.
La definición dejó en evidencia la tensión interna dentro del oficialismo provincial. El gobernador Axel Kicillof impulsaba para ese lugar a la senadora Ayelén Durán, alineada con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), pero finalmente el respaldo del sector que responde a Cristina Fernández de Kirchner inclinó la balanza a favor de Ishii.
La sesión se realizó de manera exprés y con los palcos cerrados, minutos antes de la medianoche del jueves, al límite de que se cayera la convocatoria. El acuerdo terminó configurando un reparto que dejó ganadores y heridos dentro del peronismo bonaerense.
Cómo quedó el reparto de poder
Ishii ocupará la vicepresidencia I del Senado, mientras que Ayelén Durán será vicepresidenta II. Aunque el kicillofismo no consiguió el control directo de la línea sucesoria, retuvo espacios sensibles como la Secretaría Administrativa y la Secretaría Legislativa, que continuarán bajo la órbita de confianza de la vicegobernadora Verónica Magario.
Entre las restantes designaciones, La Libertad Avanza se quedó con la vicepresidencia III a través de Gonzalo Cabezas; el massismo ocupará otra vicepresidencia con Valeria Arata; el PRO tendrá representación con Alex Campbell; y el oficialismo sumó una sexta vicepresidencia para el senador Germán Lago. Además, la presidencia del bloque peronista quedó en manos de Sergio Berni, otra señal del peso específico del kirchnerismo en la negociación.
Interna abierta
El movimiento vuelve a exponer que la discusión por la conducción política en la provincia está lejos de saldarse, pese a la lista de unidad que ubicó a Kicillof al frente del PJ bonaerense. En La Plata daban por descontado que la vicepresidencia primera debía quedar en manos de alguien del círculo de confianza del mandatario, pero la pulseada terminó favoreciendo al sector cristinista.
La relación entre Ishii y Kicillof atravesó momentos de cercanía y distancia en los últimos años. El intendente de José C. Paz tuvo protagonismo en la campaña de 2019, pero más recientemente encabezó movimientos internos que tensaron el vínculo con el gobernador, especialmente en el marco del debate por el desdoblamiento electoral.
La votación en el Senado bonaerense fue, en definitiva, una nueva postal de la disputa de poder que atraviesa al peronismo provincial: un acuerdo formal, pero con equilibrio inestable.