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El Maracaná, bajo la lupa: el partido de NFL que preocupa a Estudiantes antes de la semifinal

El Maracaná, bajo la lupa: el partido de NFL que preocupa a Estudiantes antes de la semifinal
Luciano Neder
24 Sep, 2026

El mítico estadio de Río de Janeiro recibirá este domingo un partido de la NFL entre Baltimore Ravens y Dallas Cowboys, apenas días después de las críticas de Agustín Rossi por el estado del césped. El escenario volverá a tener una agenda cargada en octubre y será la sede de la semifinal de Libertadores entre Flamengo y Estudiantes.

El Maracaná volverá a ser protagonista del deporte internacional, aunque esta vez no será por un partido de fútbol. El próximo domingo 27 de septiembre, el mítico estadio de Río de Janeiro recibirá el encuentro de la NFL entre Baltimore Ravens y Dallas Cowboys, en medio de una transformación del campo de juego que ya encendió las alarmas por el estado del césped. La situación genera especial atención en Estudiantes, que tiene previsto visitar ese escenario en octubre para disputar una de las semifinales de la Copa Libertadores frente a Flamengo.

La preocupación no aparece de la nada. Apenas unos días atrás, después del triunfo de Flamengo ante Independiente del Valle por los cuartos de final de la Libertadores, el arquero argentino Agustín Rossi cuestionó públicamente las condiciones del campo de juego del Maracaná. El futbolista hizo especial hincapié en el estado de las áreas y aseguró que había baches, una situación que consideró difícil de explicar teniendo en cuenta la importancia del escenario.

El Maracaná se prepara para recibir a la NFL

Después del partido de Flamengo ante Bragantino por el Brasileirao, el Maracaná quedó a disposición de la organización de la NFL para ser acondicionado de cara al encuentro entre Baltimore Ravens y Dallas Cowboys. Será uno de los partidos internacionales que la liga estadounidense disputará fuera de su territorio durante la temporada y representará un acontecimiento de gran magnitud para el estadio carioca.

Las imágenes difundidas durante los últimos días muestran los trabajos realizados sobre el terreno de juego para adaptarlo a las dimensiones y características del fútbol americano. El césped fue marcado con las líneas correspondientes a las yardas y también fueron instalados los tradicionales postes utilizados por la NFL. Todo el proceso implica una modificación temporal de la superficie que habitualmente utilizan los equipos de fútbol.

La cuestión adquiere relevancia para Estudiantes porque el campo ya había sido señalado por Rossi antes de esta intervención. El arquero de Flamengo expresó su preocupación por las condiciones del terreno y, en referencia al partido de NFL, había manifestado su deseo de que el césped pudiera recuperarse posteriormente para afrontar la intensa actividad que tendrá el estadio.

Una seguidilla de partidos antes de Flamengo-Estudiantes

Una vez finalizado el evento de la NFL, el Maracaná tendrá apenas 11 días para volver a quedar en condiciones antes de iniciar una seguidilla de compromisos que tendrá a Flamengo y Fluminense como protagonistas. La agenda comenzará el 8 de octubre, cuando el Mengao reciba a Coritiba por el Brasileirao.

Tres días después, el 11 de octubre, llegará uno de los partidos más importantes del calendario carioca: Fluminense y Flamengo se enfrentarán por el campeonato brasileño. El Maracaná volverá a recibir actividad el 14 de octubre, esta vez con el duelo entre el Tricolor y Palmeiras correspondiente a una de las semifinales de la Copa Libertadores.

La agenda continuará el 18 de octubre, cuando Flamengo enfrente a Santos por el Brasileirao. Apenas cuatro días después, el 22 de octubre, será el turno de la semifinal de Libertadores entre Flamengo y Estudiantes, por lo que el Pincha podría encontrarse con un campo que habrá soportado una importante cantidad de partidos en un período muy corto.

Para el equipo dirigido por Alexander Medina, las condiciones del escenario serán un aspecto a seguir de cerca. El Maracaná será el escenario del encuentro de ida o vuelta correspondiente a la serie, según el calendario establecido para la competencia, y la superficie de juego puede convertirse en un factor adicional dentro de una semifinal que tendrá un enorme peso deportivo.

¿Qué pasa con Boca y por qué también está atento?

La situación del Maracaná también puede involucrar a Boca. El Xeneize tiene previsto enfrentarse con Vasco da Gama por una de las semifinales de la Copa Sudamericana, cuya revancha está programada para el 20 de octubre en Río de Janeiro. Sin embargo, la sede del encuentro todavía debe definirse.

El problema está relacionado con la capacidad del estadio São Januário, propiedad de Vasco, que cuenta con un aforo cercano a las 20.000 localidades. La posibilidad de que la Conmebol determine que el escenario no reúne las condiciones necesarias para albergar el partido abre la puerta a un cambio de sede.

En ese caso, entre las alternativas aparece el estadio Nilton Santos, utilizado habitualmente por Botafogo y que cuenta con césped sintético, y también el propio Maracaná. Sin embargo, la cargada agenda del estadio carioca durante octubre hace que esta última opción tenga un escenario particular: para cuando Boca deba jugar en Río, el campo ya habrá recibido varios partidos de fútbol y el encuentro de NFL.

Por ahora, resta conocer la resolución definitiva sobre la sede de Boca-Vasco. Para Estudiantes, en cambio, el panorama está más definido: el Maracaná aparece en el horizonte como uno de los escenarios de la semifinal de la Libertadores y tendrá que atravesar primero una exigente agenda de eventos y partidos antes de recibir al Pincha.

La atención estará puesta, entonces, no solamente en el resultado del partido de NFL del próximo domingo, sino también en cómo responde el césped después de la transformación y cuánto tiempo necesita para recuperar las condiciones habituales. Con una semifinal de Libertadores como destino final, el estado del terreno será un elemento que Estudiantes seguirá de cerca durante las próximas semanas.

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