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El frío de octubre golpea al cordón hortícola de La Plata: qué cultivos están en riesgo

El frío de octubre golpea al cordón hortícola de La Plata: qué cultivos están en riesgo
Azul Peluso
18 Oct, 2026

Las bajas temperaturas, la falta de sol y el exceso de humedad complican el desarrollo de frutas y verduras en uno de los principales polos productivos del país. Productores estiman que el impacto podría alcanzar cerca del 25% de la producción.

El octubre más frío de los últimos años en La Plata empieza a dejar consecuencias más allá de las calles y los abrigos. En el cordón hortícola de la ciudad, las bajas temperaturas, la humedad persistente y la escasez de jornadas soleadas ya generan preocupación por el desarrollo de distintos cultivos.

Entre los productos más comprometidos aparecen el tomate, pimiento, berenjena, zapallito, frutilla y pepino, todos sensibles a las condiciones que atraviesa la región durante esta primavera atípica.

Productores locales estiman que, de mantenerse este escenario, el impacto podría alcanzar alrededor del 25% de la producción, aunque se trata de una proyección del sector y todavía no de un balance definitivo de pérdidas.

El problema aparece en un momento especialmente importante del calendario productivo. La falta de radiación solar y las temperaturas inferiores a las habituales pueden afectar el cuajado, el proceso mediante el cual la flor se transforma y comienza a desarrollar el fruto.

A eso se suma el exceso de humedad, que genera condiciones favorables para la aparición de enfermedades y también puede complicar el manejo cotidiano dentro de los invernáculos.

Un octubre mucho más frío de lo normal

Las dificultades del sector coinciden con una primera mitad de octubre particularmente fría en la Región.

Durante los primeros quince días del mes, la temperatura media fue de aproximadamente 13,3°C, cuando el promedio histórico para ese período ronda los 15,8°C.

La diferencia es de 2,5 grados por debajo de los valores habituales, en un mes que normalmente marca el avance hacia temperaturas primaverales más altas.

La sucesión de jornadas nubladas, humedad y bajas temperaturas termina siendo especialmente perjudicial para producciones que necesitan calor y radiación solar para avanzar normalmente.

Por qué lo que pasa en las quintas importa fuera de La Plata

El impacto potencial adquiere otra dimensión por el peso que tiene el cordón hortícola platense en la producción de alimentos frescos.

El último Relevamiento Florihortícola Platense determinó que la zona produce alrededor de 95.955 toneladas por año, sin contabilizar la producción de flores.

Además, más de 6.200 personas trabajan entre productores, medieros y trabajadores rurales, y La Plata concentra actualmente la mayor producción bajo cubierta del país.

Dentro de esa producción, las hortalizas representan el 89,5% del total.

El tomate ocupa un lugar central: representa aproximadamente el 35% del volumen producido. Le siguen la acelga, con 11%; la lechuga mantecosa, con 8%; los pimientos secos, con 6%; la berenjena, con 5%; y la frutilla, con alrededor del 4%.

Justamente varios de esos productos se encuentran ahora entre los señalados por los horticultores como los más sensibles al clima de las últimas semanas.

Un cinturón que abastece mucho más que a la ciudad

La importancia del sector excede ampliamente los límites del partido.

El cinturón verde platense es uno de los principales proveedores de frutas y verduras frescas del Área Metropolitana de Buenos Aires y también envía producción hacia otros grandes centros urbanos.

Por eso, una reducción significativa de la cosecha no afecta solamente a quienes trabajan en las quintas: puede modificar la cantidad de mercadería disponible en los mercados concentradores.

¿Puede sentirse en los precios?

Por el momento, no puede afirmarse que el mal clima vaya a provocar automáticamente aumentos en las verdulerías.

Los precios de frutas y hortalizas dependen de múltiples factores, entre ellos la oferta disponible, la demanda, los costos de producción, el transporte y la situación de otras regiones productoras.

Sin embargo, una caída sostenida en el volumen cosechado puede reducir la oferta de determinados productos y generar presión sobre sus valores.

Todo dependerá de cuánto duren las condiciones adversas y de cómo respondan los cultivos durante las próximas semanas.

Invernáculos bajo presión

La Plata desarrolló durante las últimas décadas un modelo productivo fuertemente basado en los invernáculos, que permiten extender temporadas y proteger los cultivos frente a determinadas condiciones externas.

Pero esa cobertura no elimina por completo la dependencia del clima.

La falta de sol reduce la energía disponible para las plantas, mientras que la alta humedad dentro de los invernáculos puede favorecer enfermedades y aumentar las necesidades de manejo y control.

El resultado es una combinación que preocupa especialmente en cultivos de fruto como tomate, pimiento, berenjena, pepino y zapallito.

Con casi 96 mil toneladas de producción anual en juego, el octubre frío dejó así de ser solamente una anomalía meteorológica: también empieza a transformarse en un problema productivo para uno de los sectores económicos más importantes de La Plata.

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