Sociedad
“Esto nos partió al medio”: habló la hermana de la autora de la masacre de Villa Crespo
Nora Leguizamón rompió el silencio tras el crimen que conmovió al país. Reveló que su hermana Laura había atravesado una crisis psiquiátrica el año pasado. “Nunca pensamos que algo así podía pasar”, expresó entre lágrimas.
A una semana de la tragedia que sacudió al barrio porteño de Villa Crespo y que generó una profunda conmoción en todo el país, Nora Leguizamón, hermana de Laura, rompió el silencio. Fue Laura quien mató a su esposo Adrián Seltzer y a sus hijos Ian e Ivo, para luego quitarse la vida. El caso se conoció como la Masacre de Villa Crespo, y desde entonces, familiares y allegados siguen intentando entender lo que pasó.
En una entrevista con Telefe Noticias, Nora habló con la voz quebrada: “Mi hermana era feliz, buena madre, buena amiga. No lo entiendo. Esto nos partió al medio”.
“Nunca lo imaginamos, jamás”
Con el dolor todavía fresco, Nora recordó a su hermana como una mujer comprometida con su familia y muy querida por todos: “Laura era una persona hermosa. Lo mismo que Adrián. Las dos familias estamos destrozadas, tratando de entender algo que parece no tener explicación”.
La mujer remarcó que no hubo señales claras que anticiparan lo que terminó ocurriendo: “Durante un año estuvo bien. Pensamos que había sido estrés. Pero semanas antes de Pascua, empezó a mostrar algunos síntomas, aunque más leves. Adrián pensaba que podía manejarlo. Nadie imaginó este final”.
Un antecedente de salud mental que encendió una alarma
Nora contó que en 2024 Laura había atravesado una crisis psiquiátrica y recibió tratamiento. En ese momento se activaron alertas y comenzaron una serie de consultas con un equipo médico. Durante un año estuvo aparentemente estabilizada. Pero los síntomas reaparecieron poco antes de la tragedia.
“Mi hermana era Súper Laura. Siempre resolvía todo. Y creo que esa autoexigencia le jugó en contra. A veces uno no ve lo que está pasando delante suyo”, reflexionó.
“Mi hermana no era ella, estaba enferma”
A lo largo del testimonio, Nora dejó un pedido claro: prestar más atención a los signos de desequilibrio emocional, incluso cuando parezcan mínimos. “Esto le puede pasar a cualquiera. Yo tampoco vi la magnitud de lo que pasaba. Y eso me duele todos los días”.
Frente a los comentarios en redes sociales y los juicios apresurados, fue contundente: “Somos una familia muy querida en el barrio. Pero la reacción de la gente duele. Hay mucho juicio y poco entendimiento. Mi hermana jamás les habría hecho daño a sus hijos. No era ella. Estaba enferma. Y la mente, cuando colapsa, hace cosas que no se entienden”.