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Estudiantes y La Fortaleza: una cancha atravesada por el descenso, un título y capítulos inolvidables

Estudiantes y La Fortaleza: una cancha atravesada por el descenso, un título y capítulos inolvidables
Luciano Neder
21 Sep, 2026

Estudiantes y Lanús volverán a encontrarse en el estadio Néstor Díaz Pérez, un escenario donde el Pincha tiene un historial desfavorable pero también protagonizó algunos de los capítulos más particulares de su historia. Un descenso, una Copa Argentina, una noche inolvidable de Libertadores y hasta un clásico que terminó con Gimnasia en Segunda forman parte de la relación entre el club platense y La Fortaleza.

Por Luciano Neder

La cancha de Lanús ocupa un lugar singular en la historia de Estudiantes. No solamente por la diferencia que existe entre el historial general y los números registrados en territorio granate, sino porque el estadio Néstor Díaz Pérez fue escenario de acontecimientos que atravesaron distintas épocas del club, desde jornadas dramáticas hasta algunas de las celebraciones más importantes de los últimos años.

Estudiantes perdió allí la categoría después de 39 temporadas consecutivas en Primera División, pero también volvió a levantar un trofeo casi tres décadas después. En ese mismo escenario protagonizó una noche de Copa Libertadores con seis goles y una definición agónica, mientras que muchos años antes fue protagonista de una jornada que terminó con Gimnasia descendiendo a la segunda categoría. Por eso, cada visita a La Fortaleza trae consigo una historia mucho más extensa que los 90 minutos de un partido.

Estudiantes y Lanús se enfrentaron 148 veces entre el amateurismo y el profesionalismo. El conjunto platense ganó 58 partidos, mientras que el Granate consiguió 42 triunfos, en tanto que los 48 encuentros restantes terminaron igualados. La diferencia general es, entonces, de 16 victorias a favor del Pincha.

Sin embargo, esa ventaja se modifica cuando el escenario es la cancha de Lanús. En territorio granate disputaron 78 partidos, con 33 triunfos para el local, 17 para Estudiantes y 28 empates. La estadística explica parte de la particular relación que el club platense mantiene con un estadio que, independientemente de los resultados frente al Granate, quedó asociado a episodios de enorme relevancia histórica.

La Fortaleza no fue solamente el escenario de una serie de enfrentamientos entre dos equipos del fútbol argentino. Para Estudiantes, sus tribunas y su campo de juego quedaron vinculados a momentos que abarcan casi ocho décadas y que incluyen tanto algunas de sus mayores tristezas como celebraciones que todavía permanecen en la memoria de sus hinchas.

1945: el clásico que terminó con Gimnasia en la B

Mucho antes de que el estadio fuera conocido como La Fortaleza, la cancha de Lanús ya había quedado relacionada con una historia particular del fútbol platense. El 2 de diciembre de 1945, Estudiantes y Gimnasia se enfrentaron allí por la última fecha del campeonato de Primera División, debido a que el estadio del Pincha se encontraba suspendido.

El encuentro tenía un significado muy diferente para cada equipo. Estudiantes llegaba sin posibilidades de pelear por los primeros puestos, mientras que Gimnasia necesitaba sumar para evitar el descenso. El comienzo pareció favorecer al conjunto albiazul, que se puso en ventaja cuando apenas había transcurrido un minuto de juego por intermedio de Roberto Rodríguez.

Estudiantes, sin embargo, reaccionó y consiguió dar vuelta el resultado. Julio Gagliardo, Juan José Negri y Francisco Arbios marcaron los goles que le permitieron al Pincha imponerse 3-1. El resultado no definió por sí solo el descenso de Gimnasia, pero sí fue determinante dentro de una jornada en la que también ganaron Chacarita y Ferro, resultados que terminaron de configurar la tabla de posiciones.

Así, la cancha de Lanús quedó asociada a uno de los capítulos más particulares de la historia del clásico platense. Estudiantes ganó allí ante Gimnasia y, producto de la combinación de resultados de aquella última fecha, el Lobo terminó perdiendo la categoría.

1994: el día en que Estudiantes perdió la categoría

Casi medio siglo después, la misma cancha se convirtió en escenario de una de las jornadas más dolorosas de la historia de Estudiantes. El 21 de agosto de 1994, Lanús y el Pincha empataron 3-3 por la penúltima fecha del Torneo Clausura, pero aquel resultado tuvo una consecuencia que excedió largamente el marcador.

Estudiantes perdió la categoría y debió abandonar la Primera División después de 39 años consecutivos en la máxima categoría del fútbol argentino. La campaña deportiva, atravesada además por una profunda crisis institucional y económica, había dejado al club en una situación límite, y la jornada en Lanús terminó de confirmar un descenso que durante décadas había parecido impensado.

El partido tuvo un desarrollo acorde con el dramatismo de aquella tarde. Gabriel Schurrer y Martín Vilallonga, en dos oportunidades, marcaron para el Granate, mientras que Rubén Capria y Víctor Hugo Ferreyra, también por duplicado, anotaron para Estudiantes. El último tanto del conjunto platense quedó particularmente grabado: sobre el final, Ferreyra convirtió de chilena para establecer el 3-3 definitivo.

Pero la reacción no alcanzó para modificar el destino. Las imágenes de los jugadores de Estudiantes, entre ellos Diego Capria, José Luis Calderón y Adrián Paz, reflejaron la dimensión de una jornada que marcó a toda una generación de hinchas. La cancha de Lanús, que casi cinco décadas antes había sido escenario de una victoria del Pincha que contribuyó al descenso de Gimnasia, se convertía ahora en el lugar donde Estudiantes sufría su propia caída a la segunda categoría.

2008: seis goles y una definición inolvidable en la Libertadores

La historia de Estudiantes en La Fortaleza también tiene un capítulo internacional. El 2 de abril de 2008, Lanús y el Pincha se enfrentaron por la Copa Libertadores en un partido que terminó 3-3 y que quedó en la memoria por la cantidad de goles, las polémicas, las expulsiones y una definición que tuvo a Mariano Andújar como protagonista.

El Granate se puso rápidamente en ventaja con un gol de José Sand y amplió la diferencia a través de Diego Valeri. Estudiantes reaccionó antes del descanso y consiguió llegar al empate mediante Leandro Desábato y Leandro Benítez. El conjunto platense, además, tuvo que afrontar buena parte del encuentro con un hombre menos por la expulsión de Agustín Alayes.

En el segundo tiempo, el Pincha consiguió dar vuelta nuevamente el partido. Iván Moreno y Fabianesi puso el 3-2 después de una jugada colectiva en la que también participaron Ezequiel Maggiolo y Santiago Salgueiro. Sin embargo, Lautaro Acosta volvió a igualar para Lanús a los 33 minutos y dejó el encuentro abierto para un desenlace inesperado.

En tiempo de descuento, el árbitro Pablo Lunati sancionó un penal para el equipo local. José Sand tuvo la posibilidad de convertir el cuarto gol y darle el triunfo a Lanús, pero Mariano Andújar apareció para convertirse en la figura de la noche: atajó el remate y también consiguió controlar el rebote, evitando la derrota de Estudiantes.

El empate terminó siendo valioso para el Pincha porque le permitió conservar el liderazgo de su grupo en aquella Copa Libertadores. La crónica publicada por La Nación describió aquel encuentro como un espectáculo inolvidable, marcado por un desarrollo cambiante y una última escena en la que el arquero albirrojo terminó siendo decisivo.

2023: de los recuerdos del descenso a una vuelta olímpica

La historia entre Estudiantes y La Fortaleza volvió a cambiar de tono en 2023. El 13 de diciembre de aquel año, el estadio de Lanús recibió la final de la Copa Argentina entre Estudiantes y Defensa y Justicia. Esta vez, el escenario de uno de los recuerdos más dolorosos del club se convirtió en el lugar de una celebración.

Estudiantes se impuso 1-0 con un gol de Guido Carrillo, quien convirtió de cabeza a los ocho minutos del primer tiempo. El triunfo significó la conquista de la Copa Argentina y permitió al Pincha volver a celebrar un título oficial después de varios años.

El contraste con aquella tarde de 1994 fue inevitable. En la misma cancha donde una generación de futbolistas había vivido el descenso a la Primera B Nacional, otra generación de jugadores y miles de hinchas volvieron a celebrar un campeonato. La Fortaleza quedó así asociada también a una de las grandes alegrías recientes del club.

2024: otra victoria que quedó ligada al escenario

La relación entre Estudiantes y la cancha de Lanús sumó otro capítulo pocos meses después. En la última fecha de la Copa de la Liga 2024, el conjunto platense derrotó 2-1 al Granate como visitante y consiguió un resultado que tuvo consecuencias importantes para su clasificación.

Aquel triunfo le permitió al Pincha avanzar a los playoffs del certamen, mientras que Lanús quedó eliminado. Con Guido Carrillo nuevamente como uno de los protagonistas, Estudiantes consiguió una victoria que reforzó la relación reciente con un escenario donde también había levantado la Copa Argentina meses antes.

Además, aquel encuentro quedó registrado como la última victoria de Estudiantes en la cancha de Lanús antes del nuevo enfrentamiento.

Una cancha que quedó marcada en la historia de Estudiantes

La relación entre Estudiantes y La Fortaleza no puede explicarse solamente a través de los números del historial. Si bien el Pincha tiene allí una estadística desfavorable frente a Lanús, el estadio quedó incorporado a la historia del club por razones que exceden ampliamente la rivalidad entre ambos equipos.

Son historias diferentes, separadas por décadas y protagonizadas por generaciones completamente distintas, pero unidas por un mismo escenario. La cancha de Lanús fue testigo de un descenso, de una consagración, de una noche internacional inolvidable y de episodios que quedaron ligados para siempre a la memoria futbolística de Estudiantes.

Por eso, cada regreso del Pincha a La Fortaleza tiene una carga histórica particular. El partido de este lunes será apenas un nuevo capítulo de una relación que comenzó mucho antes y que, por todo lo que ocurrió allí, convirtió al estadio Néstor Díaz Pérez en una cancha imposible de separar de la historia de Estudiantes.

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